Blogia
Historias con Historia

Historias Modernas

Los Kaiten. Kamikazes Submarinos

Los Kaiten. Kamikazes Submarinos.

Los ataques suicidas Japoneses sobre barcos americanos, los famosos Kamikazes, no fueron exclusivamente desde el aire con un avión hasta arriba de explosivos. Cuando en una guerra, alguien está dispuesto a dejarse matar, lo que es seguro es que modos de hacerlo no le van a faltar, por eso además de los aviones Kamikazes también existieron los torpedos kamikazes... Los Kaiten.


Los Kaiten se usaron en las etapas finales de la guerra y eran unos torpedos modificados para que pudieran ser guiados por una persona y lanzarse sumergido con él contra los barcos enemigos. La palabra Kaiten significa "Cambiar el mundo" y eran lo que pensaban conseguirlos japoneses con esta nueva arma, pero nada más lejos de la realidad.

Miembros de los Kaiten antes de partir.

Dependiendo de modelos medían unos 15 metros, alcanzaban una velocidad de 30 nudos y transportaban 1600 kgs. de explosivo. Podían lanzarse desde un barco o desde un submarino tanto sumergido como desde la superficie.


Kaiten sobre la cubierta de un submarino.

Los últimos modelos se construyeron pensando en que el piloto enfilara el torpedo y pudiera escapar (como los maiale italianos ), pero la explosión era muy fuerte para un cuerpo dentro del agua y era difícil que diera tiempo a alejarse. No se conoce de ninguno que sobreviviera. Además, aunque la misión fallara, el código de guerra nipón veía como una deshonra que se volviera con vida, por lo que tenían un botón de autodestrucción listo para tal efecto.

 

El uso y la eficacia de estos "ingenios" fue escasa. Se construyeron un total de 400 de los que apenas se usaron un centenar y con poca efectividad ya que se hicieron con malos materiales. Según fuentes americanas los Kaiten sólo lograron hundir dos barcos, aunque los japoneses aseguran que fueron bastantes más.

 

Más:

http://en.wikipedia.org/wiki/Kaiten

http://www.combinedfleet.com/kaiten.htm

http://www.history.navy.mil/photos/sh-fornv/japan/japtp-ss/kaiten.htm


¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres.

Luchas Medievales en el siglo XX

Luchas Medievales en el Siglo XX.

 

 

 


Viendo la foto de arriba cualquiera pensaría que se tratan de una serie de mazas medievales. Tal vez del siglo XII o poco más. ¡Pues no! Estas mazas son "mazas de trincheras". Son reales y fueron utilizadas bien entrado el siglo XX. Exactamente ocurrió durante la I Guerra Mundial y ejércitos de todas las partes del mundo hicieron uso de ellas. Concretamente, las de la foto son Italianas.

 

Soldados Austriacos con sus "mazas de trinchera"

Es difícil imaginar lo que debía de ser la vida en las trincheras. Se vivía constantemente bajo fuego enemigo, rodeado de piojos, ratas, barro y eternamente empapado. En ocasiones, el agua les llegaba hasta la cintura donde tenían que permanecer larguísimas horas. (NOTA: Todos sufrían una dolorosa enfermedad llamada "pie de trinchera"). La guerra de trincheras demostró ser más cruel, sanguinaria e inútil de lo que habitualmente son las guerras. Los frentes de guerra que marcaban estas trincheras se estancaban durante meses y ningún bando era capaz de avanzar ni un metro a no ser a costa de un tremendo derroche de vidas.

 

Bombardeo sobre una trinchera Francesa.

 

Este nuevo sistema de guerra originó nuevas formas de pelea e irónicamente en la primera gran guerra moderna, se tuvo que volver a utilizar viejas armas desterradas de los campos de batalla hace muchos años. Se dieron cuenta que en los asaltos a las estrechas trincheras los fusiles, con sus bayonetas caladas, entorpecían más que ayudaban. Por esto se pasó a combatir con machetes y dagas, pero aun así no era suficiente.

 

Daga de trincheras.

 

Se necesitaba algo que noqueara al enemigo al primer golpe y con las dagas eso no siempre ocurría. Así que los soldados empezaron a hacer uso de garrotes y mazas. Al principio se las fabricaban ellos mismos. Eran algo toscas y rudimentarias pero, por su espeluznante aspecto, adivino que debían de ser efectivas.

 



 

En vista de la efectividad de esta "nueva" arma, la mayoría de los ejércitos empezaron a incluir "de serie" mazas entre su equipamiento.

 

Equipamiento para trincheras. Además de la maza, se ven unas granadas de percusión. Tenían que caer de cabeza para estallar.

 

Casi todos regimientos de todos los países las usaron y los modelos son innumerables.

 

Maza Británica.
Maza canadiense.
Alemana.

 

Estas mazas de trincheras no fueron el único "toque retro" de la I Guerra Mundial. Algunas divisiones hicieron uso de armaduras.

Eran de hierro, pesaban unos 11 kg. y simplemente se "colgaba" de los hombros por la parte delantera o por la espalda.

 


 

Lo usaron varios países y Alemania llegó a fabricar unas 500.000... que terminaron como chatarra. Resultaron ser demasiado pesadas e incomodas entre el barro de las trincheras y ante la potencia de fuego existente, sus beneficios dejaban mucho que desear.

 


 

También las tripulaciones de los tanques usaban unas protecciones especiales hechas con cota de malla. Sí... la cota de malla invento de los Celtas y que ha estado en los campos de batalla desde hace más de 3.000 años. (NOTA: Este será la última vez que la cota de malla se incluye en el equipamento de ningún ejército.).

Se usaban para protegerse de las esquirlas que saltaban cuando disparaban los cañones del tanque.

 


 

Los americanos hicieron también sus pinitos e idearon un casco basado en el diseño de un casco de gladiador.

 



 

Es sólo un prototipo, nunca llegó a usarse.

 

Visto en:

http://www.granguerra.crearforo.com/mazas-de-guerra-de-vuelta-a-la-edad-media-es262.html

El Espíritu de Dunkerque

 

El Espíritu de Dunkerque.
 

En 1940 el ejército de Hitler continuaba con su imparable avance por Europa. En unas pocas semanas, la implacable maquinaria bélica nazi había arrollado toda resistencia en Francia y Bélgica y había logrado arrinconar a varios cientos de miles de soldados aliados en las playas de Dunkerque. Allí, estos soldados, trataban de resistir desesperadamente confiando en un contraataque francés desde el sur que nunca llegó.

 

Playa de Dunkerque.

Cuando los divisiones acorazadas Alemanas estaban a punto de romper esa bolsa de resistencia, ocurrió algo que aún hoy en día no tiene una explicación clara. Incomprensiblemente, Hitler ordenó en el último momento, detener el avance de sus tropas. No se sabe si fue un extraño gesto de "honor" por no querer humillar así a su enemigo o tal vez (lo más probable) una llamada que recibió de Goering (mariscal del aire) que le prometía "acabar con el trabajo" con sus aviones de la Luftwaffe .

Soldados británicos tratando de repeler un ataque aéreo.

El caso es que en esos tres días de indecisión que los acorazados Alemanes estuvieron parados, los aliados pudieron organizar un frente defensivo contra el avance Alemán, a la vez que en Inglaterra se ponía en marcha la "Operación Dynamo" . Llamada así por Churchill porque en la habitación del cuartel donde se planificó, estaba instalada la dinamo que proveía de electricidad al edificio.

 


La operación Dynamo consistía en un plan para evacuar a 50.000 soldados Británicos en tres días, lo que ocurrió es que el plan inicial hubo que variarlo. El espectáculo en las playas de Dunkerque era dantesco. En sus arenas se amontonaban más de 400.000 soldados entre británicos, franceses y belgas, que soportaban como podían los bombardeos de la artillería alemana y los temibles picados de los Stukas (Avión especificamente diseñado para el ataque en picado) que barrían la playa con sus ametralladoras causando estragos.

Stuka en un acción en picado.

Churchill cambió la orden de dar preferencia a la evacuación de los británicos y ordenó que se rescatara a todo el mundo posible. También mandó al grueso de la flota de cazas de la RAF para que evitaran las acciones de los aviones alemanes. El papel de la RAF, quienes en pocos días efectuaron casi 3.000 salidas, y como reconocería Churchill más tarde, fue vital y salvaron incontables vidas, aunque el coste en aviones fue muy alto, se perdieron 477 contra los 132 de la Luftwaffe . También se enviaron varios buques de gran tonelaje y otras embarcaciones menores para evacuar a todos los soldados posibles.

Embarcando bajo fuego enemigo.

Pero había otro problemas más. A la mayoría de los barcos enviados les resultaba muy difícil acercarse a las playas por tener mucho calado además del riesgo de someterse al intenso fuego artillero. Entonces ocurrió algo que posteriormente sería llamado el "milagro de los barcos pequeños" o también el "espiritu de Dunkerque". Una ola de solidaridad recorrió los puertos británicos y todo tipo de pequeñas embarcaciones (pesqueros, barcazas, yates) de poco calado y más difíciles de alcanzar con las bombas, se lanzaron a las playas donde empezaron a realizar viajes desde la orilla a los grandes barcos donde dejaban a los soldados rescatados.


El día 4 de Junio salió el último barco y el resultado final fue bastante exitoso. De los 50.000 previstos, al final se logró evacuar un total de 333.872 soldados ( 215.787 británicos y 123.095 belgas y franceses) en tan solo ocho días. Aunque no se pudo rescatar a unos 30.000 soldados que quedaron en las playas y que fueron hechos prisioneros. Varios destructores aliados fueron hundidos y también quedó abandonado una gran cantidad de material militar, entre lo que se encontraban 100 de los 300 tanques totales que en aquel entonces disponía el ejercito Británico.

 

Playa después de la evacuación.

Este pequeño vídeo de apenas tres minutos, es muy ilustrativo de lo ocurrido en Dunkerque.

El balance de Dunkerque es dispar según el bando. Para Hitler y a pesar de lo que pueda parecer, fue una derrota. Su gran error de no "rematar la faena" lo acabaría pagando a medio plazo y se considera que "en términos de estrategia bélica global, Hitler sufrió la más humillante de las derrotas en Dunkerque". Los franceses lo consideran directamente una gran derrota sin paliativos y aún sienten algo de rencor contra los ingleses pues se sintieron maltratados durante la operación de evacuación. Y los Ingleses, con su peculiar forma de enfocar sus derrotas, lo convirtieron en una victoria y el llamado "Espíritu de Dunkerque" se recordará en numerosas situaciones para subir la moral de las tropas. (NOTA:La historia del "milagro de los barcos pequeños" está algo exagerada ya que apenas un 20% de los soldados rescatados lo hicieron en estos barcos. Pero ya se sabe como son los hijos de la pérfida Albión para estas cosas).

Incluso Churchill tuvo que poner algo de freno a tanta exaltación y en un discurso en la cámara de los comunes llegó a decir:

"Debemos de ser cuidadosos de no atribuir a estos sucesos los atributos de una victoria. Las guerras no se han ganado con evacuaciones"

 

 

Visto en el libro:

"Biblioteca OSPREY de la II Guerra Mundial" RBA Coleccionables.

Excelente colección sobre la II Guerra mundial con gran cantidad de fotos e ilustracciones.

 

Panfletos de Guerra

Panfletos de Guerra.


El uso de panfletos como medio de propaganda y como forma de guerra psicológica comenzó en la I Guerra Mundial. Fueron unos primeros pasos tímidos y su eficacia resultó algo limitada ya que este tipo de propaganda está orientada sobre todo a la población de la retaguardia y a los soldados que se encuentran tras las líneas enemigas y hacerlos llegar hasta allí, cuando la aviación aún estaba en sus orígenes no era algo sencillo. Se usaron algunos globos y los primeros aeroplanos para esta función, pero con la limitación de aquellos primeros aparatos.

Sería en la II Guerra Mundial cuando se desarrollaron distintos métodos para el reparto masivo de estos papeles, de los que se llegaron a arrojar millones de ellos en todos los idiomas y prácticamente por todos los lugares del mundo.

Las formas más utilizadas fueron:

Lanzamiento a mano:

Desde los aviones y a través de un agujero hecho en el fuselaje se arrojaban en pequeños "atados" sujetos con una goma. Ocurría que a veces estas gomas se rompían demasiado pronto y los papeles eran succionados por los motores provocando averías. En alguna ocasión, incluso tuvieron que hacer aterrizajes forzosos detrás de las líneas enemigas.

Boxdrops.

Ante los problemas de los lanzamientos a mano se idearon estas cajas de lanzamiento. Se llenaban de panfletos y la tapa de la caja se ataba a una cuerda suficientemente larga y que iba sujeta al avión. Cuando se lanzaba la caja, esta se destapaba y esparcía los panfletos a una distancia segura del avión.


Bombas de Monroe:

Deben su nombre al inventor y consisten en unos grandes cilindros que podían contener hasta 80.000 panfletos cada uno. Se arrojaban desde los aviones como bombas normales y llegando a cierta altura, una pequeño explosión abría el cilindro esparciendo su contenido por un área muy extensa.

Bombas de Monroe en el momentos de ser cargadas.

Globos:

No sólo se repartieron panfletos desde aviones. Desde la misma inglaterra se lanzaron pequeños globos (Ballons-unit) cargados de propaganda que gracias al constante viento del este que sopla sobre Europa eran empujados hasta Alemania (En ocasiones iban más allá y otras se quedaban en Francia). Los panfletos se ataban entre si con una cuerda que en un momento ardía dado gracias a un dispositivo que llevaba.

Artillería:

Este método se utilizó sobre todo en el frente, para hacer llegar propaganda a los enemigos que se encontraban a relativamente corta distancia. Para este propósito se modificaron un poco los proyectiles para "cortinas de humo". Se vaciaba de su contenido, se rellenaban hasta con 400 panfletos y se cambiaba la espoleta para que el proyectil explotara en el aire y los panfletos cayeran sobre los soldados enemigos. Sólo los Alemanes desarrollaron un proyectil específico para este uso.

Arriba: Proyectil Alemán para lanzar panfletos.
Abajo: Rellenado proyectiles para lanzarlos.


Lo cierto es que estos panfletos tuvieron una gran eficacia como arma de guerra hasta el punto que hubo quien los llamó "balas de papel" (paperbullets) por la cantidad de deserciones que provocaron y porque hacía caer en picado la moral de las tropas y es que se intentaba tocar la fibra de los soldados con cosas como esta:

"Papi, Estoy tan asustada¡
Anverso :¿Cuando?
Reverso: Cuando se levantará tu niño y oirá esto a su madre... Papi no volverá
 
Mientras tú está fuera. 
 
!Morir es tu trabajo¡

O se trataba de desequilibrar la economía de la retaguardia lanzando sobre Alemania miles de cartillas de racionamiento falsas como esta.

 

Aunque también se trataba de ridiculizar al enemigo con cosas así. (NOTA: ¿Photoshop 1945? :-) )

 

Naturalmente el sexo era un reclamo importante. En este panfleto te dan instrucciones detalladas de lo que debes hacer para rendirte. La chica de la foto no tiene nada que ver con el texto pero sabían que si salían mujeres, los soldados no tiraban los papeles y se los guardaban.


En esta página puedes ver muchos de ellos que usaban la temática sexual . Por ejemplo este que hace una sátira de la popular revista "Life"

 

Y como ya dije, se arrojaron por todo el mundo y en todos los idiomas. Como estos.




NOTA: Este no es un panfleto. Es un sello de curso legal que se emitió en Inglaterra. Lo incluyo por curioso.


 

Más:

Los Sibs en el blog de Exapamicrón

Mucha información y más panfletos.

 

Típicos Tópicos del Western.

Típicos Tópicos del Western.

 

El cine, además de una "fábrica de sueños", también es una gran factoría de tópicos. Por regla general, tendemos a aceptar como bueno cualquier hecho que se nos muestre en la gran pantalla y no sólo no lo discutimos, sino que además, acostumbra a sentar "cátedra". Por este motivo, acabamos creyéndonos que los cascos de los vikingos tenían cuernos, que Nerón tocó la lira mientras Roma ardía o que en España todos bailamos flamenco y somos toreros. Por esto hoy vamos a hablar de algunos topicazos del género americano por excelencia... El Western.

 


Para empezar, los famosos duelos en donde el bueno y el malo, ambos con sus relucientes cartucheras de cuero, sacan a relucir sus flamantes Colt y las balas comienzan a zumbar por todos los lados, no eran tan frecuentes, ni con tal derroche de munición como nos muestran.

La razón es porque Samuel Colt no patentó su primer revolver hasta 1837 y el famoso modelo Walker Colt que es el modelo más cinematográfico, no apareció hasta 1850. Además quienes primero lo adquirieron fue el ejercito tardando unos años más en generalizarse. Lo más probable, es que los duelos se realizaran con armas de un solo disparo y que fueran más a la "Europea" . Los dos quietos, cara a cara, el primero dispara y si falla... pues a rezar para que el otro no acierte. Además, las cartucheras tampoco existirían hasta más tarde y las pistolas se llevarían en la cintura o simplemente en algún bolso del pantalón.

 

Walker Colt con todos sus accesorios. Son curiosas las balas cónicas.

También Hollywood nos tiene acostumbrados, sobre todo en los orígenes del western, a que los cowboys que atravesaban el país con su ganado, fueran unos chicos blancos, altos y aguerridos, algo así como caballeros andantes pero en yanki. Pues tampoco es del todo cierto. El mover el ganado grandes distancias no era moco de pavo. Suponía largas jornadas cabalgando bajo las inclemencias del tiempo, pasando las noches al raso y sin pisar una población a veces durante meses. Por ello, la mayoría de los cowboys durante su época de más auge, fueron negros que después de la guerra de secesión se convirtieron en libertos y eran los únicos que aceptaban un trabajo tan duro y tan mal pagado.

Hasta tal punto esto es así, que el más famoso cowboy de todos los tiempos fue una persona negra y se llamaba Nat Love . La fama de las aventuras que corrió Nat Love fueron tantas, que en ellas se basaron las "Aventuras de Deadwood Dick" un cowboy blanco protagonista de las novelas de aventuras más vendida de la época.

 

Nat love.

 

Portadas de las aventuras de Deadwood.
Nat Love, ya retirado, junto a su mujer y su hija.

Tampoco, la famosa derrota del General Custer en Little Big Horn, donde los indios aniquilaron al 7º de caballería, fue tan tan heroica como nos la han pintado.

 

General Custer.

 

Primero porque presentar batalla fue un fiasco y una gran "chulería" del general, que sabía que se enfrentaba a tropas muchísimo más numerosas. Su explorador indio le advirtió diciéndole: "Hay más indios acampados, que balas en todos los cintos de tus soldados". Y segundo, porque se duda mucho que el típico acto de resistencia en círculo que nos muestran, llegara a pasar. La batalla duró menos de una hora y simplemente no se cree que les diera ni tiempo a colocarse en posición.

 

Batalla de Little Big Horn.
Foto tomada en Little Big Horn algunos mese después de la batalla.

(NOTA: El único superviviente de la tropa de Custer fue un caballo llamado "Comanche" . Se le trató como a un héroe y cuando murió fue disecado y expuesto en un museo.)

 

Y qué contar del mundo de los indios-americanos a los que, después de ser casi exterminados, el cine vapuleó sin piedad y no sería hasta 1970 con la película "Soldado Azul" que se empezaría a mostrar las cosas tal y como pasaron.

Por ejemplo, los indios no tenían por costumbre cortar cabelleras. Fuimos los europeos quienes comenzamos a pagar a los indios por cada caballera que trajeran como muestra de haber acabado con quien se le hubiera ordenado.

 

Gerónimo.

 

Aunque dentro del mundo de los indios, quien se lleva la palma de topicazos es el jefe Apache Gerónimo. Para empezar, ni era jefe ni se llamaba Gerónimo. Su verdadero nombre era Goyahkle y él era un gran guerrero pero a las ordenes de otros grandes jefes Apaches, entre los que se encontraba el gran Cochise.

 

Gerónimo junto a sus guerreros.

Se cree que el nombre de Gerónimo viene de cuando estaba asaltando una misión en México. Los asaltados empezaron a invocar a gritos a su santo predilecto que resultó ser San Gerónimo y Goyahkle terminó siendo conocido por ese nombre. A gerónimo se le trata de criminal salvaje que gustaba de arrancar caballeras cuando realmente los Apaches no lo hicieron nunca y en varias ocasiones, él mismo abogó por una salida pacífica.

 

Gerónimo 1898.

Hasta en cuatro ocasiones escapó con varios de sus guerreros de la reserva donde fue confinado y otras tantas fue capturado. Murió prisionero y de viejo en 1909.

 

Gerónimo como prisionero en la reserva poco antes de morir(1909).

 

"El Western es el único género cinematográfico que consiguió escribir la historia en lugar de recrearla."

 

 

 

 

Visto en el libro:

"Viaje por las Mentiras de la Historia Universal." de Santiago Tarín.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres.

La Odisea de Medir un Metro.

La Odisea de Medir un Metro.

 


El 24 de Junio de 1792 en París, con los aires de la revolución aún flotando en el ambiente, dos expediciones formadas por varios carromatos parten en direcciones opuestas. Una se dirige al sur, hacia Barcelona y la otra al norte, a Dunkerque. La mayoría del equipaje está compuesto por voluminosos y pesados instrumentos científicos. Su misión no es sencilla, deben de tomar la medida del mundo.

Realmente, la aventura se inició unos meses antes, cuando la casi recién estrenada Asamblea Nacional guiada por el espíritu de la ilustración , decide poner fin a un gran problema que incluso hace peligrar su unidad nacional. Es necesario eliminar el sinfín de medidas que son usadas en Francia y que superan las setecientas. Hay que terminar con que la longitud de un pie varíe según sea el Rey que gobierne o que un palmo sea más largo para aquellos que tengan las manos más grandes. También existía otra razón de peso, y es que se estaba generalizando el uso de la yarda y la milla de origen anglosajón, algo que tocaba directamente al exacerbado orgullo Francés de entonces.

Metro patrón en platino iridiado.

La medida no debe de nacer de algo arbitrario y para ello es necesario buscar un referencia universal y estable. Deciden que el punto partida debe de ser el globo terráqueo pues nada hay más universal y constante. Debe ser, dicen, «una medida creada para todas las personas de todas las épocas» (NOTA: Aquí ya se empiezan a equivocar, aunque ellos no lo sabían. Primero porque el mundo no es una circunferencia perfecta como se pensaba y segundo porque tampoco su grosor es constante y tiene leves variaciones. Aunque como se irá viendo esto será el menor de sus errores.)

Acuerdan pues en llamar a esta medida "metre" de "metrón", palabra griega que significa "medida" y su longitud debe ser la diezmillonésima parte del cuadrante del meridiano terrestre que pasa por París. Ahora ya sólo queda medir con exactitud ese meridiano.

No hace falta decir que en esos tiempos ni GPS, ni satélite, ni nada. Así que para calibrar el tamaño total de la Tierra se eligió el trayecto que va desde Dunquerque, en el Canal de la Mancha, hasta Barcelona.

Delambre y Merchain.

Para esta enorme tarea se eligió a Pierre Merchain (quien partió hacia Barcelona) y Joseph Delambre (a Dunkerque). Para hacer la medida utilizaron un sistema de triangulación por lo que necesitaban ir dejando una serie de señales en lugares elevados y después ir tomando medidas con diversos instrumentos. Entre ellos se encontraba el círculo de Borda, un instrumento que reducía el error de la medición a base de repetir la misma operación varias veces, por lo que la tarea empezó a convertirse en algo demasiado engorroso y tedioso.

Círculo de Borda.

Además los problemas no les abandonarían en todo el viaje. Para emepzar, a los pesados carromatos con los instrumentos les costaba enorme esfuerzo avanzar y si se le añadía lluvia o alguna inclemencia el avance se se convertía en algo penoso y tortuoso.

También, muchas de las señales que habían dejado en campanarios desaparecían, porque las iglesias estaban siendo arrasadas por la corriente anti-religiosa. Otras indicaciones que dejaban en colinas o al aire, eran destruidas porque estaban pintadas de blanco, color que representaba a la monarquía. Hay que recordar que en París, la guillotina estaba echando humo cortando cabezas a los nobles. Este problema fue tan grande, que incluso tuvieron que ir dejando hombres armados custodiando las señales.

Documento oficial con las mediciones.

Resumiendo, el viaje se alargó durante siete años y tuvieron que recorrer mas de 1500 km para recabar unos datos que ellos mismos, en cartas que se escribían, reconocían que eran muy inexactos (Merchain habla textualmente de "... sus desgraciadas mediciones de Barcelona").

A pesar de todo esto, llegaron a París y fueron aclamados como grandes héroes. El asunto se había convertido en orgullo nacional y era preciso mostrar resultados sean los que sean. Así que, moviéndose en unos parámetros creíbles, empezaron a reajustar sus datos para que la cosa cuadrara y pudieran mostrar al mundo el primer "metro", aunque ni de lejos se tratara de la diezmillonésima parte del cuadrante del meridiano terrestre. Vamos, que lo hicieron a "ojímetro".  Exactamente se equivocaron en 0.258965865478954236958 metros. (Actualizado gracias al comentario de Victor. ;)

Primer diseño del metro 1795.

Napoleón se encargaría más tarde de extenderlo por toda Europa llegando a España, donde nos hizo un gran favor. Aquí nos pasaba como en Francia. La colección de medidas era inacabable y se utilizaba la legua, la toesa, la vara, el pie, la línea... Además con el agravante que no era lo mismo, por ejemplo, el pie castellano que el pie Navarro. En los ayuntamientos de cada pueblo solía haber una medida que era la que servía como referencia en el lugar.

También a menudo, la referencia se tomaba de las cosas más peregrinas y se usaban medidas tan peculiares como:

Una Emelga: La cantidad de terreno que abarca un hombre sembrando a mano, ida y vuelta.(18 surcos aprox.)

Una Brazada: Conjunto de cosas que se pueda abarcar con los brazos.

Una Almuerza: Cantidad de grano que cabe en ambas manos juntas y puestas en forma cóncava.

Una Halda: Lo que cabe en una falda o delantal.

Una Dedada: Porción que con el dedo se puede tomar de una cosa.

Todas estas medidas son auténticas y fueron de uso común en distintas etapas del medievo. Hay otras que se han conservado (de momento) hasta nuestros días y se siguen usando en pueblos y en zonas rurales.

Gruesa: Doce docenas.

Cántaro/a: 16 litros aprox.

Pinta: 1 litro.

Fanega: 55 litros aprox.

 

Más en el libro:

"La Medida del Mundo" de Denis Guedj.

La Canción de Cuna más Amarga.


Miguel Hernández.

Reconozcámoslo, la poesía se nos hace difícil de digerir a la mayoría de nosotros. Yo confieso mi casi total analfabetismo en el tema y mi escaso repertorio se limita a algo de Quevedo, Machado, Miguel Hernández y poca cosa más.

Pero también es cierto que cuando hay algún poema que nos llega de verdad, esas palabras mágicamente encadenadas nos calan a un lugar mucho más profundo de lo que nos llegaría cualquier otro texto. Si además sabes que ese poema tiene detrás una historia y que ha sido parido en un momento especialmente difícil y doloroso -Qué por desgracia son los momentos más creativos de los artistas.- entonces, el poema en cuestión, coge un tono, forma y color, que casi puedes llegar a contemplarlo como si de un cuadro se tratara.

Este es el caso del poema "Las Nanas de la Cebolla" del genial Miguel Hernandez. Definida como: "La más trágica canción de cuna de la poesía española".

 

 

 

Primero hay que ponerse un poco en situación. Miguel Hernandez nace en 1910 y tras una escolarización de unos pocos años, debe ponerse a trabajar junto a su padre que era cabrero, tenía 15 años. Pero es un chico despierto y mientras cuida el rebaño, Miguel lee con avidez y escribe sus primeros poemas. Posteriormente puede cursar algunos estudios de derecho y literatura pero esta vez es la guerra civil lo que trunca su formación.

Lucha en el lado republicano y como muchos otros, después de numerosas vicisitudes, dio con sus huesos en la cárcel. Estando preso mantiene correspondencia con su mujer Josefina quien hace poco ha dado a luz al segundo hijo del poeta (el primero había muerto hace poco).

 

Miguel junto a su mujer, Josefina.

En una de las cartas, Josefina le manda una foto del niño cuando este tiene ya ocho meses.

 

La foto de Manolillo que acompañaba a Miguel.

Sobre la foto Miguel escribiría esto en una de las cartas.

"No pasa un momento sin que lo mire y me ría, por muy serio que me encuentre, viendo esa risa tan hermosa que le sale delante de los cortinones y encima del catafalco ese en que está sentado. Esa risa suya es mi mejor compañía aquí y cuanto más la miro más encuentro que se parece a la tuya. Y los ojos, y las cejas y la cara entera. Este hijo nuestro, por quien no debes perder el ánimo y la confianza en esta vida, es más tuyo que mío. El otro era más mío..."

Su mujer también le cuenta la mala situación por la que atraviesan y le explica que llevan tiempo comiendo únicamente pan y cebolla aunque su hijo, a pesar de todo, sonríe enseñando al mundo sus cinco primeros dientes. Miguel, lleno de dolor e impotencia hace lo que mejor sabe, escribe un profundo grito de rabia pero también de ánimo y esperanza.

"Estos días me los he pasado cavilando sobre tu situación, cada día más difícil. El olor de la cebolla que comes me llega hasta aquí, y mi niño se sentirá indignado de mamar y sacar zumo de cebolla en vez de leche. Para que lo consueles, te mando esas coplillas que le he hecho, ya que aquí no hay para mí otro quehacer que escribiros a vosotros o desesperarme..."

Las Nanas de la Cebolla.

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre:
escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla:
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena,
resuelta en luna,
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te tragas la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en los ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que en el alma al oírte,
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño.
Nunca despiertes.
Triste llevo la boca.
Ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne parece
cielo cernido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho.
Él, triste de cebolla.
Tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa
ni lo que ocurre.

Como dije, no sé nada de estrofas, rimas o métricas, pero creo que este poema tiene fuerza suficiente como para poner a cualquiera los pelos como escarpias.

También en una carta les envía este dibujo, seguramente la imagen más conocida del poeta, junto a una nota:

 

"No quiero dejar de cumplir en lo que pueda mi palabra y ya que no puedo ir de carne y hueso, iré de lápiz, o sea, dibujado por un compañero de fatigas [A.Buero Vallejo ], como verás bastante bien. Se lo enseñarás al niño todos los días para que vaya conociéndome, y así no me extrañará cuando me vea."

Por desgracia, Miguel Hernández, nunca más volvería a ver a su hijo. Aunque estaba condenado a muerte, no le dio el placer a sus verdugos, murió de tuberculosis en 1942 con solo 31 años. Se cuenta que no pudieron cerrarle los ojos (su amigo Vicente Alexandre compondría un poema sobre ello).

Antes de morir dejó escrito en una pared de su celda:

 

"Adiós, hermanos, camaradas y amigos.

Despedidme del sol y de los trigos"

 

 

 

Puedes ver un vídeo de "Las Nanas de la Cebolla" cantado por Serrat en el año 1974.

 

Más:

http://es.wikipedia.org/wiki/Miguel_Hern%C3%A1ndez

http://www.nidodepoesia.com/nanas1.htm

http://mhernandez.narod.ru/sobrestesitio.htm

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

El Hombre que Estafó al Tercer Reich

En 1945, a punto de acabar la II Guerra Mundial, los americanos hicieron un hallazgo que hubiera hecho palidecer de envidia al mismísimo Indiana Jones. Oculto en una mina de sal, en Austria, los aliados dieron con una ingente botín de guerra que los Nazis, en su huida, habían ocultado allí en espera de mejores tiempos que nunca llegaron.

En esa mina encontraron oro, plata, joyas y todo en grandes cantidades. También obras de arte de incalculable valor que habían rapiñado por todos los lugares por donde pasaron.

 

Todo eso son sacos de oro.
Un Manet recuperado.

Entre todo este tesoro digno de Alí Babá, se toparon con un cuadro, desconocido hasta la fecha, del pintor holandés del S.XVII, Johanes Vermeer, famoso sobre todo por su fascinante cuadro "La joven de la perla" (También llamado "La Mona Lisa del Norte")

 

"La Joven de la Perla"

El cuadro encontrado se llamaba "La Mujer Adultera" y como digo, no estaba catalogado entra los cuadros del muy cotizado pintor. Fue enviado a varios especialistas y después de concienzudos exámenes por parte de los expertos parecía no existir ninguna duda, se trataba de un Vermeer auténtico.

Ante tal hallazgo, quisieron seguir la procedencia del cuadro y gracias a la eficiente burocracia Alemana no fue difícil. (NOTA: Esta férrea burocracia que supieron utilizar como un arma de guerra, se acabaría convirtiendo en la soga de los juzgados por crímenes de guerra. Los aliados recuperaron gran cantidad de archivos y es que los tíos lo apuntaban absolutamente todo.)

 

"La Mujer Adultera". El cuadro, supuestamente de Vermeer, encontrado en la mina.

El cuadro seguiría dando grandes sorpresas y es que descubrieron que no procedía de ningún expolio ni saqueo, sino que había sido comprado en Amsterdam, pagado rigurosamente al contado por un total de 850.000 dólares y que el comprador había sido, nada más y nada menos, que Goering el número dos del régimen.

No tardaron en dar con el vendedor, un tal Han Van Meegeren que resultó ser un desconocido pintor que gozaba de un nivel de vida algo más que desahogado. Fue detenido inmediatamente y acusado de connivencia con los nazis y traición, delitos que podían llevarle a la horca. Hay que entender, que vender un Vermeer a Goering, era algo que los Holandeses no se tomaban a broma.

Al principio, Meegeren trató de justificar la procedencia del cuadro, pero cayó en numerosas contradicciones y no convenció a nadie. Así que como ya se veía colgando de una cuerda, decidió contar la verdad. Contó que era una falsificación que él mismo había realizado y que antes de la guerra, había "colocado" por ahí otros cinco cuadros más como Vermeer auténticos por los que le habían pagado grandes sumas de dinero.

Jueces y fiscales no le creyeron. Los expertos decían tener claro que era auténtico y que no podía ser una falsificación, por lo que Meegeren propuso demostrarlo allí mismo, pintando un cuadro ante la corte que lo juzgaba, algo que fue aceptado.

 

Megeeren pintando el cuadro durante el juicio.

Comenzó explicando las técnicas que utilizaba. Compraba cuadros de poco valor pero cuyas telas eran del siglo XVII e imitaba el método de trabajo de Vermeer. Usaba pinceles de pelo de tejón y para el tono azul usaba lapislázuli traído de Inglaterra. La fórmula del aceite para las mezclas dijo haberla sacado de viejos manuscritos. Secaba la obra con formaldehído y luego horneaba la pintura durante dos horas a 105 grados para imitar las estrías que tienen las piezas del auténtico pintor. Todo esto, acompañado de una auténtica buena mano como pintor, lograba que sus obras dieran completamente el pego.

En los dos meses que estuvo encerrado en la sala, bajo la atenta mirada de jueces y público, Meegeren pintó su séptimo "Vermeer" que pasó la criba de todos los expertos que lo examinaron, asombrándose de su increible capacidad de falsificación.

 

El juicio dio un giro total y Meegeren fue condenado a tan solo un año de cárcel por falsificación. Ironías de la vida, entró acusado de traidor a la patria y salió convertido en héroe nacional pues se hizo famoso por ser la persona que se la había jugado a Goering. Por desgracia, poco pudo disfrutar de su fama, pues apenas dos años después moriría a la edad de 58 años. En la actualidad, su fama como pintor es reconocida y sus cuadros se cotizan bastante bien, aunque hay que aclarar, que hoy en día, sus falsificaciones no pasarían como Vermeer auténticos, pues los análisis detectarían, sin ninguna duda, que los elementos usados para los colores no pertenecen al siglo XVII.

 

Visto en el libro:

"Viaje por las Mentiras de la Historia Universal" de Santiago Tarín.

Más.

Algunos cuadros de Meegeren.

http://en.wikipedia.org/wiki/Han_van_Meegeren

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres