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Los Amotinados de Alost

Los amotinados en Alost.
No era infrecuente que los ejercitos de cualquier país se amotinaran en numerosas ocasiones, principalmente por retrasos en recibir su soldada. Pero como he comentado alguna vez, los tercios españoles eran peculiares hasta en la hora de amotinarse. Normalmente, el resto de tropas de otros países, se sublevaban en momentos cruciales antes de entrar encombate, sin embargo, los tercios primero se batían si era menester y después se amotinaban con todas las de ley, no fuera que se pensaran que lo hacían por no combatir y es que cualquier cosa antes que se pusiera en duda su gallardía.
Entre los mucho motines que protagonizaron las tropas de los tercios (en Milán, Sicilia, Haarlem, Amberes...) el ocurrido en Alost, es quizás uno de los más sonados y más representativo de esta especial manera actuar.


En Alost (Aalst en flamenco) se encontraban unos 1.600 soldados del tercio de Valdés, algunas de cuyas unidades llevaban más de dos años y medio sin recibir su paga. Hartos de tener que buscarse la vida robando y rapiñando allá por donde pasaban, deciden levantarse en armas pero como debe de ser, con honor.
Primero dejaron salir a los oficiales de alto rango para no ponerlos en el compromiso de tener que elegir entre la lealtad al rey o la de sus hombres y luego nombraron a un jefe que se encargaría de encabezar las negociaciones y de mantener las cosas dentro de un orden. Este cabecilla tiene poder absoluto, incluso posee la potestad de imponer sentencias de muerte a aquellos que no guarden las debidas formas.

Los amotinados en las negociaciones.
Se encontraban los levantiscos en plenas negociaciones para ver si cobraban algo de una vez, cuando les llega la noticia que en la cercana localidad de Amberes, 20.000 rebeldes herejes han atacado a las tropas españolas allí acantonadas (apenas unos 1.000) y que a duras penas resisten dentro del castillo de la ciudad.
Enterado de las difilcutades de sus compañeros, los amotinados de Aalost no lo dudan. Todos estan de acuerdo en:
"socorrer el castillo y ganar la villa o perder las vidas sobre ello"
Salieron de Alost a las tres de la madrugada y antes del amanacer habían recorrido los 40 km. que les separaba de Amberes. Antes de entrar en la ciudad se detienen y se preparan.

<<Pasaron los amotinados con la demás infantería el puente del castillo, y en la contraescarpa de él hicieron oración todos para asaltar, y al fín de ella, guiándoles un soldado, llamado Juan de Navarrete, natural de Baeza, a quien habían hecho su alférez, que llevaba un estandarte y en él pintado un crucifijo de una parte, y Nuestra Señora de la otra, arremetieron los amotinados con sus capitanes por la calle de San Miguel, y Julián Romero con su gente por la de San Jorge, apellidando [gritando] Santiago, España, al cerrar con las trincheras y reparos de los Estados [rebeldes]>>.
Nota: Como en teoría seguían amotinados y se negaban a luchar bajo la bandera del Tercio, el estandarte que se describe arriba es uno fabricado por ellos mismos.
Entre distintos refuerzos que llegaron además de los de Alost, en Amberes se juntaron un total de 2.200 infantes españoles, 800 alemanes y 500 caballos con los que hacer frente a los 20.000 rebeldes y a pesar de semejante superioridad numérica, el empuje de los tercios consiguió desbaratar la líneas enemigas formadas en su mayoría (14.000) por civiles armados y con poca experiencia de combate.

Los tercios hacen huír a los rebeldes.
Pero lo que podía haber sido una brillante y gloriosa victoria a la larga se tornaría en una ingrata pérdida para los españoles. Unos pocos rebeldes se atrincheraron en el ayuntamiento al que se le prendió fuego. Las llamas se extendieron a las casas vecinas y el voraz incendio, que destroza gran parte de la ciudad, se convierte en el inicio del saco de Amberes o Spaanse Furie (furia española) como lo llamaron los holandeses. Las paupérrimas tropas de los tercios, vieron en Amberes la oportunidad de hacer algo de fortuna y fueron tres días seguidos de desmanes y pillajes en donde las víctimas civiles se contaron por miles.

Quema del ayuntamiento de Amberes
La indignación de las provincias y el Consejo de estado por el saqueo no tuvo límites. El día 8 de noviembre firmaron la pacificación de Gante que exigía la salida de los soldados españoles de los Países Bajos, acuerdo que Don Juan de Austria tuvo que aceptar para no perder totalmente el control de las provincias.
El episodio del saco de Amberes también pasó a engrosar la leyenda negra española.
Visto en el libro:
La Infantería Legendaria de Fernado Martínez y Jose María Sánchez.
Más en:
El Capitán Toni

Antonio Barceló
Durante años fue el terror de piratas y corsarios berberiscos. Los ingleses le admiraban, introdujo técnicas revolucionarias en el combate naval y las tripulaciones a su mando le respetaban y seguían hasta el final. Antonio Barceló fue un marino Español, Mallorquín para más señas, que se subió por primera vez a un barco cuando apenas llegaba a asomarse por la borda y no abandonaría la vida marinera hasta su muerte a los 80 años. Ascendió a base de méritos en combate (apenas sabía leer ni escribir) llegando a ser teniente-general y como con otros personajes insignes de este país, bien merece que de vez en cuando, desempolvemos un poco su historia.
Antoni Barceló nació en Palma de Mallorca en 1717 y su padre le embarcó cuando era solo un crío. Su padre era el dueño de un jabeque que hacía de correo entre las Baleares y la península y cuando este murió Barceló, con 18 años, heredó el mando del buque.

Antonio Barceló, con su jabeque correo, rechaza a dos galeotas argelinas (1738). Pintado por Ángel Cortellini Sánchez, Museo Naval de Madrid.
La función de correo que realizaba no solamente era la de llevar correspondencia, sino que también transportaba víveres, municiones, tropas... por lo que esos barcos eran pieza muy apetecible para los numeroso piratas que entonces castigaban nuestras costas. Recién cumplido los 19 años salió exitoso de su primer combate contra unos berberiscos que incordiaban las rutas de los correos. Desde entonces su tripulación, medio en serio medio en broma (al fin y al cabo era casi un niño), comenzó a llamarlo Capitán Toni, apelativo que nunca le abandonaría.
Con 21 años se enfrentó a dos galeotas argelinas poniéndolas en fuga muy maltrechas. Esta acción le valió su entrada directa en el ejercito, por orden del rey, con grado de Alferez.
En 1748 causó un gran revuelo el apresamiento por parte de los berberiscos de un jabeque español con 200 pasajeros, entre ellos 13 oficiales del ejército. Molesto, el nuevo rey, Fernando VI, ordenó armar en Mallorca a sus expensas cuatro jabeques, dándole el mando a Antonio Barceló. Durante los siguientes años se dedicó a perseguir a los molestos piratas y durante esa época echó a pique 19 buques, hizo más de 1.600 prisioneros y liberó a millares de prisioneros cristianos.

Su acción en la primera y desastrosa expedición contra Argel fue clave. Su acción cubriendo la retirada de las tropas españolas que huían evitó que el fiasco hubiera tenido aun peores consecuencias. Es ascendido a Capitán de navío.
En 1779 lo pone al mando de las fuerzas navales del gran sitio a Gibraltar. Con su flota bombardea las posiciones inglesas de Gibraltar pero la superioridad artillera del peñón, cuyos cañones lo tenían chupado para alcanzar los barcos españoles, hacía imposible un hostigamiento en condiciones. Por eso se le ocurrió la idea de las "Lanchas cañoneras", pequeñas barcazas armadas con un cañón giratorio de mediano calibre.


Además tuvo la ocurrencia de blindar con una plancha de hierro la proa de la embarcación. Muchos dudaban de que esos pequeños botes pudieran con una pieza artillera de ese peso y menos con el retroceso, pero resultaron ser de lo más efectivas. Quien mejor lo describe es un capitán inglés que sufrió sus ataques y que cuenta...
"La primera vez que se vieron desde nuestros buques causaron risa; mas no transcurrió mucho tiempo sin que se reconociese que constituían el enemigo más temible que hasta entonces se había presentado, porque atacaban de noche y eligieron las más oscuras; era imposible apuntar a su pequeño bulto. Noche tras noche enviaban sus proyectiles por todos lados de la plaza. Este bombardeo nocturno fatigaba mucho más que el servicio de día. Primeramente trataron las baterías de deshacerse de las cañoneras disparando al resplandor de su fuego; después se advirtió que se gastaban inútilmente las municiones."
Resumiéndolo con una frase pugilística "Revolotea como una mariposa y pica como una avispa". (Mohamed Ali)

Se cantaba por Andalucía una coplilla que decía así:
Si el rey de España tuviera
cuatro como Barceló,
Gibraltar fuera de España
que de los ingleses no.
Y aún circula un dicho por Andalucía que dice: "Ser más valiente que Barceló por la mar"
A pesar de todo, Gibraltar no se pudo recuperar. :-(
La carrera del Capitán Toni continuó imparable y aún participaría en otras dos expediciones a Argel y en la campaña de Tanger. En esta última se sintió ofendido porque no se le dio el mando de la flota. Tenía 75 años y entre el resto de mandos no tenía muchas simpatías. Era un poco zafio en sus modales y su cultura escasa, por esto al final de sus días fue un poco despreciado, no encajaba entre las oficiales de la ilustración de la época. No así entre los mandos inferiores y marinería quienes le profesaban, además de respeto y admiración, una gran simpatía pues siempre les trató como iguales, siendo enérgico en las situaciones que lo requerían y amigable y cercano en las demás.
del
Teniente general
Don Antonio Barceló
Visto gracias a un comentario de schaduwplek
Más en:
Cuando por aquí éramos Árabes
Cuando por aquí éramos Árabes.

Partida de ajedrez entre un cristiano y un árabe
Los árabes entraron en la península en el 711 de manos de Agila II y del obispo Oppas . Llegaron aquí como invitados a "tomar algo" a cambio de alguna ayudita en la guerra civil visigoda y el caso que les gustó tanto el sitio que terminaron por quedarse un "poco más". Fueron ocho siglos donde convivimos manteniendo una extraña relación de amor-odio y durante los cuales la cultura y civilización árabes, la más adelantada de la época, nos dejó una huella que aún hoy está latente en nuestras vida.

Después de 300 años de reinado visigodo que eran un pueblo no demasiado culto y cerrado de costumbres (no estaba ni permitido el mestizaje con los hispanos.), la llegada de los árabes fue un soplo de aire fresco, no sólo para Hispania sino también para el resto de Europa y por ello no les resultó demasiado difícil hacerse con la mayor parte de la península.

En apenas unos años de cada 7 habitantes de la península, 5 convivían con los árabes y en poco tiempo las ciudades del Al-Andalus se convierten en las más grandes de Europa, como Toledo que tenía 70.000 habitantes, Almería 27.000, Granada 26.000, Zaragoza 17.000... pero la más espectacular era Córdoba con cerca del millón de habitantes y rivalizaba en poderío y belleza con la todopoderosa Damasco. (Para hacernos una idea, París tenía entonces 7.000 habitantes).

La convivencia fue bastante bastante buena en un principio. Los árabes eran permisivos con el culto cristiano e incluso se adaptaron al modo de vestir europeo quitándose los turbantes que sólo llevaban los soldados. (NOTA: Tan a gusto debían de de estar, que dicen que los árabes peninsulares no respetaban la norma del Corán de no beber alcohol y que al menos en privado lo hacían).

En agricultura, donde se seguía trabajando con los métodos dejados por los romanos, se experimentaría una gran revolución. Hay que recordar que los árabes son un pueblo venido del desierto donde el aprovechamiento del agua es parte de su cultura, así que cuando llegaron a estas tierras y vieron lo que había, lograron verdaderas virguerías con sus nuevas máquinas, canales y técnicas de regadío. Casi todas las palabras del castellano sobre la conducción del agua y almacenamiento son árabes. Por ejemplo: Aljibe, atarjea, alberca, acequia, alcantarilla... Se cuidaba tanto la agricultura que crearon un derecho especial relacionada con ella, del que el actual tribunal de aguas de Valencia es descendiente.

También se comenzó a cultivar higos, limones, arroz, caña de azucar y algodón, productos desconocidos en Europa hasta entonces. La lista de palabras árabes relacionadas con la agricultura sería interminable. Alcachofas, acelgas, alubias, azucar, aceituna, azahar, azucena, almendra... Esta última era su preferida para los postres. Los dulces típicos que tiene su base de almendra su origen es árabe, como el mazapán, el turrón... (NOTA: No sólo hemos heredado términos agrícolas, muchas palabras actuales son de origen árabe... casi todas que empiecen por "al" almacén, alcalde...)
Los caballos andaluces son tataranietos de los caballos árabes que según cuentan, se ponían "firmes" en bloque o iniciaban el ataque solamente cuando lo mandaba el oficial al mando.
El comercio alcanzó un enorme volumen por la excelente relación calidad-precio de los productos que se manufacturaban aquí y es que se trabajaba con la máxima coránica de "Todo artesano debe realizar un trabajo bien hecho y venderlo a precio justo". Por ejemplo, en Jativa había una fábrica de papel donde se fabricó el papel de la inmensa mayoría de los textos medievales. En el Al-Andalus tendría el origen los gremios comerciales que tanta importancia adquirirían luego en la edad media.

Del arte y la construcción poco puedo decir y no hay más que moverse un poco por cualquier rincón de España para ver muestras y vestigios de la belleza de su trabajos. Sin ir más lejos, los castillos que poblarían la península, los aprendimos a construir de los árabes, ellos los llamaban alcazabas.
Los aportes culturales del Al-Andalus son innumerables y no hay rama del saber que no se toque. Por aquí entraron al resto del mundo los números árabes y el "0" que usamos universalmente. Los médicos Andalusís gozaban de especial fama, así como los botánicos de los que existen varios manuales.
En astronomía más del 40% de los cuerpos celestes conocidos hasta entonces los "bautizaron" astrónomos cordobeses e hicieron uso del astrolabio, aparato de medición marino que extrajeron de unos textos latinos del siglo II a.C traducido por ellos.
La esfera celeste de cobre de 1285 de la foto inferior y de autor andalusí desconocido, representa la esfericidad del universo 200 años antes que lo hiciera Copérnico y 300 antes de Galileo. Seguramente se basó en las teorías griegas que fueron olvidadas durante los siglos que se mantuvo la idea de la "tierra plana".

Los habitantes del Al-Andalus, en un gesto de clarividencia e inteligencia que no volvería a verse en siglos (si es que se ha vuelto a ver) pensaron que el conocimiento era algo muy valioso y que debía de preservarse. Para ello, en los dos grandes centro culturales de Toledo y Cordoba, se crearon auténticos grupos de trabajo e investigación formados por árabes, judíos y cristianos que se ocuparon, además de investigar para avanzar, de rescatar la ciencia antigua recuperando y traduciendo gran cantidad de textos clásicos.
No creo que sea exagerar mucho si decimos que gracias a ellos, podemos leer en la actualidad a Aristóteles, Pitágoras, Euclides... y la gran mayoría de los grandes cerebros clásicos de la humanidad sobre los que hemos levantado nuestra cultura actual.
Visto en el libro:
"Historia de Aquí" por Forges. Creo que ya lo he dicho pero insisto, es una maravillosa manera de leer sobre historia.
Más en:
http://es.wikipedia.org/wiki/Al-%C3%81ndalus
http://es.wikipedia.org/wiki/Ciencia_en_Al-%C3%81ndalus
Báthory. La Condesa Sangrienta

No hay que dejarse engañar por la frágil apariencia de la mujer que nos mira desde el cuadro. Detrás de ese inocente rostro que parece no haber roto un plato en su vida, se esconde la mujer que tiene el triste honor de ser la asesina más cruel y sanguinaria que el mundo haya conocido jamás. Y es que según relata el sumario de su juicio y sacado del diario que ella misma escribía, Erzsébet Báthory, conocida como la "Condesa sangrienta", acabó con la vida de 612 mujeres jóvenes de entre 9 y 26 años para poder bañarse en su sangre y así mantenerse joven eternamente.
Erzsébet(Elizabeth) Bathory nace en 1560 de un matrimonio consanguíneo (entre primos) en una de las familias más poderosas de Hungría. De pequeña sufre ataques epilépticos que posteriormente remiten con la edad. A los 13 años empieza a "dar problemas". Se queda embarazada de un sirviente al que la familia de Elizabeth castran y lo arrojan a los perros. Llegaría a tener el niño aunque se desconoce que fue de él.
Con 15 años se casa con un Conde de 26 años llamado Ferenc y Elizabeth vive con él y su suegra en su castillo. El joven conde no se pasaba mucho tiempo por allí: la mayor parte del tiempo estaba combatiendo en alguna de las muchas guerras de la zona (empalando a sus enemigos sin compasión), lo que le mereció el apodo de "Caballero Negro de Hungría". Existe registro epistolar de cómo Ferenc y Erzsébet intercambiaban información sobre las maneras más apropiadas de castigar a sus sirvientes, esto era normal entre los nobles de la época.

Pero es a la muerte de su marido cuando se comenzaría a conocer su verdadera cara. Para empezar, despidió a su muy odiada suegra del castillo, junto con el resto de la parentela ; las muchachas a las que ésta protegía en esos momentos fueron llevadas a los sótanos y allí recibieron por fin los castigos que, en opinión de Elizabeth, se merecían.
Es por esta época que empiezan a escucharse rumores de que algo muy siniestro ocurre en el castillo. Llegan historias de que la condesa practica la brujería (explícitamente, la magia roja) y para ello utiliza la sangre de muchachas jóvenes. Al parecer todo comenzó cuando una sirvienta cepillaba el pelo a la Condesa y le dio un tirón con el cepillo haciéndole daño. Elizabeth se revolvió y le dio un manotazo que rompió la nariz de la sirviente salpicándola de sangre. Fue entonces cuando creyó notar que, allí donde había caido la sangre, su piel parecía más tersa y que habían desaparecido las arrugas.

Desde entonces su mayor obsesión fue la de encontrar mujeres, cuanto más jóvenes mejor y a ser posible vírgenes, para poder bañarse en su sangre y, por supuesto, también beberla. Las muchachas eran raptadas por algunos de sus colaboradores, tan siniestros como ella, destacando a Dorottya, Ilona y Piroska a quienes se les catalogaba de brujas.
Elizabeth y sus acólitos no se conformaban con desangrar a sus víctimas sino que además éstas eran sometidas a retorcidos suplicios. Como muestra de sus peculiares gustos, este es el relato tomado a una de las pocas chicas que lograron escapar.
"...una joven de doce años llamada Pola logró escapar del castillo de algún modo y buscó ayuda en una villa cercana. Pero Dorka y Helena Jo se enteraron de dónde estaba por los alguaciles, y tomándola por sorpresa en el ayuntamiento, se la llevaron de vuelta al Castillo de Cachtice por la fuerza, escondida en un carro de harina. Vestida sólo con una larga túnica blanca, la condesa Isabel le dio la bienvenida de vuelta al hogar con amabilidad, pero llamaradas de furia salían de sus ojos la pobre ni se imaginaba lo que le esperaba. Con la ayuda de Piroska, Ficzko y Helena Jo, arrancó las ropas de la doceañera y la metieron en una especie de jaula. Esta particular jaula estaba construida como una esfera, demasiado estrecha para sentarse y demasiado baja para estar de pie. Por su [cara] interior, estaba forrada de cuchillas del tamaño de un dedo pulgar. Una vez la muchacha estuvo en el interior, levantaron bruscamente la jaula con la ayuda de una polea. Pola intentó evitar cortarse con las cuchillas, pero Ficzko manipulaba las cuerdas de tal modo que la jaula se balancease de lado a lado, mientras que desde abajo Piroska la punzaba con un largo pincho para que se retorciera de dolor. Un testigo afirmó que Piroska y Ficzko se dieron al trato carnal durante la noche acostados sobre las cuerdas, para obtener un malsano placer del tormento que con cada movimiento padecía la desdichada. El tormento terminó al día siguiente, cuando las carnes de Pola estuvieron despedazadas por el suelo".
(NOTA: Se dice que el aparato de tortura llamado "La doncella de hierro" es un invento de Bathory.)
La condesa, gracias a su privilegiada situación, actuó con cierta impunidad durante algún tiempo. Principalmente porque las víctimas eran siempre mujeres de las clases bajas que desaparecían y nadie preguntaba. Los problemas le llegaron cuando empezó a no encontrar víctimas propicias entre la plebe. Entonces fue cuando comenzaron a desaparecer muchachas de la nobleza y ese sería el error que acabó con la Condesa sangrienta. Las jóvenes nobles si despertaron sospechas entre la gente poderosa y con recursos y el rey ordenó que se iniciara una investigación.

Esto es el relato de lo que encontró el investigador del rey cuando llegó al castillo la Condesa.
"...Lo primero que vieron fue a una sirviente en el cepo del patio, en estado agónico debido a una paliza que le había fracturado todos los huesos de la cadera. Esto era práctica corriente y no les llamó la atención, pero al acceder al interior se encontraron a una chica desangrada en el salón, y otra que aún estaba viva aunque le habían agujereado el cuerpo. En la mazmorra encontraron a una docena que todavía respiraba, algunas de las cuales habían sido perforadas y cortadas en varias ocasiones a lo largo de las últimas semanas. De debajo del castillo exhumaron los cuerpos de 50 muchachas más. Y el diario de Elizabeth contaba día por día sus víctimas, con todo lujo de detalles, hasta sumar un total de 612 jóvenes torturadas y asesinadas. Por todas partes había toneles de ceniza y serrín, usados para recoger la sangre que se vertía tan pródigamente en aquel lugar. Debido a esto, todo el castillo estaba cubierto de manchas oscuras y despedía un tenue olor a podredumbre. Se decía que mientras su esposo estaba fuera, ella mantenía relaciones sexuales con sirvientes de ambos sexos, y se rumoraba que cuando tenia sexo con chicas no era raro que las mordiese salvajemente."
La condesa debido a su condición de noble no podía ser juzgada, pero sus ayudantes fueron juzgados y condenados a muerte (sólo se perdonó a la más joven de las sirvientes de la condesa porque intercedió por ella una de las víctimas). A todos se les decapitó y sus cuerpos fueron quemados excepto a las tres brujas que se les aplicó un castigo especial. Primero les arrancaron los dedos con unas tenazas la rojo vivo y posteriormente arrojadas vivas a una gran hoguera.

La condesa fue encerrada en una mazmorra de su castillo. Tapiaron las puertas y ventanas y dejaron tan solo un pequeño orificio por donde le pasaban la comida. Después de cuatro años de no ver la luz del sol, la condesa sangrienta murió.

Aunque ha quedado constancia del juicio y del diario de Elizabeth Bathory donde se detallan los crímenes, algunos investigadores actuales consideran que estos asesinatos o al menos parte de ellos, fue una complicada trama montada por sus enemigos en una lucha de poder interna.
Página de los descendientes de Elizabeth Bathory.
Más:
El Fracaso de Da Vinci

De Leonardo Da Vinci se podría decir, sin temor a equivocarse, que ha sido la persona con los más variados talentos de la historia. Fue arquitecto, pintor, escultor, inventor, ingeniero... desenvolviéndose en todos ellos con particular maestría. Pero hubo una disciplina en la que fracasó estrepitosamente a pesar de sentir verdadera pasión por ella. Se trata de la gastronomía y es que según decían sus coetáneos, Da Vinci fue un mal Chef.
Su primer fracaso fue una casa de comidas que tuvo la desgracia de que, en una pelea de parroquianos, ardió por los cuatro costados. Leonardo no se amilanó y la reabrió con el nombre de "All'insegna delle tre ranocchie di Sandro e Leonardo"("La señal de las tres ranas de Sandro y Leonardo") y teniendo a Sandro Boticelli como socio. Fue otro fiasco. El modo de cocinar de Da Vinci no gustaba a nadie.

Leonardo olvida el camino de empresario y busca trabajo presentando este "pequeño curriculum" que él mismo escribe.
"No tengo par en la fabricación de puentes, fortificaciones, catapultas y otros muchos dispositivos secretos que no me atrevo a confiar en este papel. Mis pinturas y esculturas pueden compararse ventajosamente a las de cualquier artista. Soy maestro en contar acertijos y atar nudos. Y hago pasteles que no tienen igual"

Con semejantes referencias el Gran Duque de Milán, Ludovico Sforza (Il Moro) , lo nombra "consejero de fortificaciones y maestro de festejos y banquetes de la corte", encargándole que prepare el menú para el banquete de la boda de su sobrina.Da Vinci hace lo posible por esmerarse y presenta a Ludovico el siguiente menú:
Una anchoa enrollada descansando sobre una rebanada de nabo tallada a semejanza de una rana.
Otra anchoa enroscada alrededor de un brote de col
Una zanahoria, bellamente tallada.
El corazón de una alcachofa
Dos mitades de pepinillo sobre una hoja de lechuga
La pechuga de una curruca
El huevo de un avefría
Los testículos de un cordero con crema fría
La pata de una rana sobre una hoja de diente de león
La pezuña de una oveja hervida, deshuesada.
Cuando comenzaron a servir los platos al Duque para que los probara, este debió de quedarse como nos hemos quedado muchos de nosotros cuando hemos comido en un restaurante de "Nouvelle couisinie", con hambre y preguntándonos que para que sirve tanto plato, si luego no hay más que un par de pequeños montones de origen desconocido.

Claramente, a Ludovico no le agradó lo más mínimo lo presentado por Leonardo. El Duque le impone un menú más simple pero contundente y más acorde con los gustos de la época.
600 salchichas de sesos de cerdo de Bolonia
300 zamponi (pata de cerdo rellenas) de Módena
1.200 pasteles redondos de Ferrara
200 terneras, capones y gansos
60 pavos reales, cisnes y garzas reales
Mazapán de Siena
Queso de Gorgonzola que ha de llevar el sello de la Cofradía de Maestros Queseros
La carne picada de Monza
2.000 ostras de Venecia
Macarrones de Génova
Esturión en bastante cantidad
Trufas
Puré de nabos
En vista del "éxito" logrado, Leonardo se propone entonces mejorar las cocinas del palacio haciéndolas más eficientes. Estas son las directrices que se marca:
"En primer lugar, es necesaria una fuente de fuego constante. Además una provisión constante de agua hirviendo. Después un suelo que esté siempre limpio. También aparatos para limpiar, moler, rebanar, pelar y cortar. Además, un ingenio para apartar de la cocina los tufos y hedores y ennoblecerla así con un ambiente dulce y fragante. Y también música, pues los hombres trabajan mejor y más alegremente allí donde hay música. Y, por último, un ingenio para eliminar las ranas de los barriles de agua de beber."
Así que desarrolla una fuente constante de calor para cocinar, agua caliente siempre a disposición, artefacto para pelar, triturar y cortar los varios ingredientes, estudia la manera de eliminar los malos olores y extraer el humo de la cocina, construye el primer extractor de humos. Para tener limpio el piso de la cocina emplea dos bueyes que arrastran un gran cepillo con un chorro de agua . Una toma de agua para apagar los incendios muy comunes en la cocina de entonces. Estos son los dibujos de algunos de estos ingenios.






El día del banquete fue un gran desastre. La gente siente pavor ante alguno de sus inventos y los bueyes de limpieza se asustan haciendo sus necesidades por todas partes y aumentando el caos existente.
Después de esto, el Duque Ludovico le "invita gentilmente" a un retiro espiritual en el convento de Santa María de las Gracias en Milán. Además de realizar allí alguna de sus más grandes obras como la de "La última cena", consigue hacerse con el control de la cocina para desgracia de los pobres frailes que son utilizados por Leonardo como conejillos de indias para sus creaciones culinarias. A través del prior, los frailes hacen llegar sus lamentos al duque Ludovico quejándose que se morían de hambre después de dos años que llevaba allí Leonardo preparando sus "horrendos platos".
Leonardo se traslada al castillo de Cloux en Francia donde moriría años más tarde. Se ignora si efectivamente sus platos eran tan malos como dicen, pero lo que queda claro es que Leonardo Da Vinci, siempre iba muchos pasos por delante del resto del mundo.
NOTA ACLARATORIA:
Todo lo que acaba usted de leer, menos algunas referencia biográfica, puede no ser cierto. Las informaciones que desarrollan la exposición sobre Leonardo cocinero están basadas en su mayoría en el "Codex Romanoff". No es fácil hacer completamente luz sobre la verdadera historia de los genios, de su vida, de sus aficiones, de sus fracasos y de sus padecimientos. Por estos motivos su vida se mezcla con la leyenda. Y una de ésta podría ser el código mencionado. Se dice que es propiedad de una 'reservada' familia italiana, escrito a máquina después de la segunda guerra mundial. En su introducción, el amanuense, un tal Pasquale Pisapia, copia a mano un manuscrito de notas originales de Leonardo da Vinci, depositada el el Museo del Ermitage de San Petersburgo.
Más:
http://www.pasqualinonet.com.ar/La%20comida%20genial.htm#Leonardo
Frailes de Armas Tomar
Leyendo el libro "Con Ánimo de Ofender" de D. Arturo Perez Reverte, me encuentro con una divertida anécdota sobre tres frailes que tuvieron sus más y sus menos con unos corsarios Turcos. He rebuscado información intentado ampliar la historia y hacer una entrada sobre este suceso, pero no he encontrado más referencia que la de Don Arturo.
Así que, como creo que la historia merece la pena y cualquier intento mío por recontarlo sería para ir a peor, prefiero hacer gala de mi increíble e innata habilidad para el "copy&paste" y plasmar la historia tal cual.
Frailes de Armas Tomar.
De vez en cuando me doy una vuelta por los viejos avisos y relaciones del siglo XVII, aquellas cartas u hojas impresas que, en la época, hacían las veces de periódicos, contando sucesos, hechos bélicos, noticias de la corte y cosas así. Con el tiempo he tenido la suerte de reunir una buena provisión en diversos formatos, y algunas tardes, sobre todo cuando tengo un episodio de Alatriste en perspectiva, suelo darles un repaso para coger tono y ambiente. Su lectura es sugestiva, a veces también desoladora –comprendes que ciertas cosas no han cambiado en cuatro siglos–, y en ocasiones muy divertida. Ése es el caso de una relación con la que di ayer. Está fechada en 1634, y se refiere a la peripecia de tres frailes mercedarios españoles que viajaban frente a la costa de Cerdeña. Me van a permitir que lo cuente, porque no tiene desperdicio. 
El barco era pequeño y franchute, llevaba rumbo a Villafranca de Nizo, y a bordo, además de los tres frailes españoles –Miguel de Ramasa, Andrés Coria y Eufemio Melis–, iban el patrón, cuatro marineros y cinco pasajeros. A pocas millas de la costa se les echó encima un bergantín turco –en aquel tiempo se llamaba así a todo corsario musulmán, berberiscos incluidos– haciendo señales de que amainasen vela. El patrón se dispuso a obedecer, argumentando que, siendo francés el barco, podrían negociar con los corsarios y seguir viaje a salvo. Pero los tres frailes, súbditos del rey de España, no veían las cosas con tanto optimismo. Ustedes se escapan de rositas, protestaron, pero nosotros vamos a pagar el pato. Por religiosos y por españoles, pasaremos el resto de nuestras vidas apaleando sardinas al remo de una galera, o cautivos en Argel o Turquía. Así que, de perdidos al río, resolvieron cenar con Cristo antes que en Constantinopla. Que el diálogo de civilizaciones, apuntaron, lo dialogue la madre que los parió. De manera que se remangaron las sotanas, se armaron como pudieron con cuatro chuzos, tres escopetas y tres espadas sin guarnición que había a bordo, y amotinándose contra los tripulantes del barco, los metieron con los cinco pasajeros encerrados bajo cubierta. Después pusieron trapos en torno a las espigas de las espadas para que sirvieran de empuñaduras, y se hicieron una especie de rodelas amarradas al brazo izquierdo con almohadas y cuerdas. Luego se arrodillaron en cubierta y rezaron cuanto sabían. Salve, regina, mater misericordiae. Etcétera.
Ahora, háganme el favor y consideren despacio la escena, que tiene su puntito. Imaginen ese bergantín corsario de doce bancos que se acerca por barlovento. Imaginen a esos feroces turcos, o berberiscos, o lo que fueran –veintisiete, según detalla la relación–, amontonados en la proa y en la regala, blandiendo alfanjes y relamiéndose con la perspectiva, en plan tripulación del capitán Garfio. Imaginen la sonora rechifla del personal cuando se percata de que en la cubierta de la presa no hay más que tres frailes arrodillados y dándose golpes de pecho. Y en ésas, cuando los dos barcos están abarloados y los turcos se disponen a saltar al abordaje, los tres frailes –los supongo jóvenes, o cuajados y correosos, duros, muy de su tiempo– se levantan, largan una escopetada a quemarropa que pone a tres malos mirando a Triana, y luego, gritando como locos Santiago y cierra España, Jesucristo y María Santísima, o sea, llamando en su auxilio al santoral completo y al copón de Bullas, tras embrazar las almohadas como rodelas, se meten en la nave corsaria a mandoble limpio, acuchillando como fieras, dejando a los turcos con la boca abierta, perdón, oiga, vamos a ver, aquí hay un error, los que teníamos que abordar éramos nosotros. Con la cara del Coyote tras caerle encima la caja de caudales que tenía preparada para aplastar al Correcaminos. Y así, en ese plan, dejando la mansedumbre cristiana para días más adecuados, los frailes escabechan en tres minutos a doce malos, que se dice pronto, y otros cinco se tiran al agua, chof, chof, chof, chof, chof, y el resto, con varios heridos, pide cuartel y se rinde después de que fray Miguel Ramasa le atraviese el pecho con un chuzo al arráez corsario, «juntándose los dos tanto, que le alcançó el turco a morder en una mano, y acudiendo fray Andrés Coria le acabó de matar». Con dos cojones.
Ocurrió el 21 de octubre de 1634, día de santa Úrsula y de las Once Mil –una más, una menos– Vírgenes. Y qué quieren que les diga. Me encantan esos tres frailes.
Visto en el libro:
"Con Ánimo de Ofender" de D.Arturo Perez Reverte. Artículo de El Semanal 30 Abril de 2006.
Hacer Fortuna como Soldado
La vida no era sencilla en la España del siglo XVI y los habitantes de la entonces nación más poderosa del mundo pasaban hambre y penurias. En un país despoblado por las guerras y la conquista de América, la única posibilidad de prosperar para las gentes sencillas era marchar con los conquistadores o alistarse a los tercios. A primera vista, la opción más fácil parece que es marchar a las américas de donde no dejaban de llegar ingentes cantidades de riquezas. Sin embargo, muchos fueron los que optaron por la segunda opción, marchar al norte, a tierras frías y lejanas, rodeados permanentemente de un ambiente y gentes hostiles, donde con toda probabilidad acabarían despanzurrados en algún campo de batalla ... ¿Tan seductor era lo que ofrecía los tercios? ¿Qué posibilidades tenían de hacer fortuna? (NOTA: Si hoy, cualquier españolito de a pie pudiera remontarse varias generaciones atrás en su familia hasta el siglo XVI, es seguro que encontrará uno o varios parientes suyos que estuvieron luchando en los tercios o de conquista por las Américas.)

Lo primero a tener en cuenta es que era relativamente fácil ascender y bastaba destacar un poco y que fueras un poco "echao pa'lante" para que hicieras carrera en los tercios. El grado más bajo en el escalafón era "la pica seca" y su soldada era de 3 escudos de oro al mes, pero como dije con que le echaras arrojo al asunto empezabas a acumular "ventajas" que vienen a ser como "pagas extras". Por ejemplo, si tenías coraza recibías un escudo más (por incentivar la seguridad en el combate). Al arcabucero se le daban tres escudos más para la munición y otro más si "disparaba mucho". Luego los mandos cobraban desde los treinta escudos de un cabo, a los 80 de un maestre de campo, por supuesto, mas las "ventajas" que fueran logrando acumular.

Hay que aclarar, que 3 escudos de oro en España no eran gran cosa ya que pesar de las toneladas de riqueza que entraban procedentes de las conquistas, apenas había productos básicos para el consumo por falta de gente que trabajara el campo o desempeñara oficios. Es decir, había mucho dinero pero no en que gastarlo por lo que, lo poco que había, era a precios prohibitivos. Sin embargo, esos tres escudos en el resto de Europa, eran una pequeña fortuna ya que solo los nobles y muy ricos se podían permitir el pagar en oro como hacían nuestros soldados.
Además del sueldo que recibían, los soldados del tercio tenían otras fuentes de ingresos como los prisioneros que eran para quien los capturaba. Lo normal era no hacer prisioneros, pero si alguno de los vencidos antes de ser degollado proclamaba ser rico o noble se le perdonaba la vida a cambio de un rescate. En ocasiones, sobre todo en el Mediterráneo, era el estado quien compraba los prisioneros de cualquier condición pues se necesitaba gente para las galeras. Por este concepto hubo soldados que hicieron buenas fortunas.

También estaba el "despojo" que era el derecho que tenía el soldado de quedarse con todo lo de valor que llevaran sus víctimas. Si tenemos en cuenta que los soldados llevaban con ellos todas las pertenencias que iban rapiñando, el botín así conseguido podía ser muy importante.
Esta práctica causó no pocos problemas pues era habitual que se dejara de luchar para despojar a los caidos. Por esto, el Maestre de Campo podía dar instrucciones antes de la batalla para que se hiciera el "monte" o "montón", esto es que los asistentes de los propios soldados fueran detrás recogiendo todas las riquezas (incluido ropa, por lo que era frecuente que los campos de batalla quedaran cubiertos de cuerpos desnudos). Con el botín se hacía un montón y después de separar una quinta parte para el rey (Quinta real) el resto se repartía equitativamente.

Pero sin duda el "Bonus Pack" para los tercios era el "saqueo" o "saco". Si la plaza a conquistar se resistía en demasía y no se rendía, el Maestre podía ordenar su saqueo cuando fuera conquistada. Cuando esto ocurría significaba carta blanca para arramblar con lo que hubiera en la ciudad y los soldados entraban en ella con un saco al hombro donde guardar el botín. De ahí le viene la expresión "Entrar a saco".

Ocurría que en ocasiones las soldadas se retrasaban más de la cuenta y eran costumbre los motines, algunos de ellos muy sonados. Además en esto también mostramos nuestra peculiar manera de ser y aunque parezca incongruente, los motines de los soldados españoles eran un ejemplo de disciplina. Primero se dejaba salir a los oficiales de alto rango para no ponerlos en el compromiso de tener que elegir entre la lealtad al rey o la de sus hombres y luego nombraban a un jefe que tenía poder absoluto y se encargaba de mantener las cosas dentro de un orden. Además, al contrario que el resto de ejércitos que se amotinaban antes de entrar en batalla, los tercios primero luchaban y después se amotinaban. No fuera que se pensaran que lo hacían por no batirse... ¡Y hasta ahí podíamos llegar! :-)

Como se ve, un soldado tenían muchas posibilidades de hacer fortuna, lo que no era tan probable era que viviera para disfrutarlo.
Visto en el libro:
"La Infantería Legendaria" Fernando Martínez y Jose María Sanchez.
Perros Conquistadores
Durante la conquista de América, los perros también acompañaron a los españoles. Por desgracia, tan noble y leal animal no fue usado para tareas honrosas como la de guardián, rastreador o mensajero. El hombre, siempre fiel a su retorcido instinto, los adiestró para realizar el trabajo sucio y los convirtió en fieros soldados entrenados para atacar ciegamente y sin piedad a una sola orden de su amo. Es triste, pero hasta en eso, estos animales son leales y obedientes.

Los perros preferidos fueron grandes ejemplares de mastines, dogos y alanos y la primera vez que se usaron fue casi de casualidad. En 1494, en un avituallamiento en una isla, un grupo de indígenas atacó a los españoles y un único mastín que iba con ellos puso en fuga a todo los atacantes. Desde entonces, estos animales no faltaron en ningún viaje. Hay que tener en cuenta que los únicos perros que conocían los indígenas eran razas pequeñas, mansas y que no sabían ladrar, por eso, es fácil imaginar el terror que pudo provocar la visión de estos enormes perrazos que llevaban collares de clavos al cuello y que iban protegidos con un chaleco acolchado que les defendía de las cuchilladas.
El uso que se hizo de estos perros contra los indios fue cruel y sangriento utilizándolos además de como vanguardia en los ataques, de verdugos que ejecutaban sentencias de muerte e incluso se usaron como puro divertimento organizando luchas entre perros e indios. Bartolomé de las Casas lo denunció ante el Consejo de Indias en varias ocasiones.

Hay que aclarar por justicia histórica y por sacudirme un poco el bochorno que siento, que el uso que dieron los conquistadores a los perros siempre ha sido práctica habitual del ser humano a través de la historia. Concretamente, por aquel entonces, los británicos entrenaban a sus perros para capturar negros alzados en Jamaica. El entrenamiento consistía en hacer pasar hambre a los perros y darles de comer con unos monigotes pintados de negro que rellenaban de carne y que tenían que destrozar. Es decir, les hacían creer que los negros eran comida.
También los entrenaron para la captura de esclavos y los enseñaron a sujetar el cuello de la víctima entre sus fauces, pero apretando sólo lo justo para inmovilizarlo. Jamás apretaban si no se lo ordenaba el dueño.

Varios son los perros que sus nombres han llegado hasta nosotros. El más famoso de todos fue "Becerrillo" un enorme Alano propiedad de Alonso de Salazar. Becerrillo se hizo famoso sobre todo, además de por su fiereza, por su increíble capacidad de distinguir entre indios aliados y levantiscos. Lo soltaban entre grupos de indígenas y sin equivocarse cogía con sus dientes el brazo del rebelde y tiraba de él, si este se resistía no solía vivir. Decían los indios que preferían enfrentarse a cientos de soldados que a diez hombres con Becerrillo entre ellos.
También cuentan que un día Alonso de Salazar, un canalla miserable sin paliativos, se mofaba de una anciana indígena. Salazar le entregó un mensaje diciéndole que tenía que entregar ese documento a varias leguas de distancia. Cuando la anciana se encontraba a una cierta distancia, Salazar lanzó a Becerrillo contra la mujer para que acabara con ella. Al ver la anciana lo que se le venía encima, se arrodillo y levantó el mensaje diciendo en su lengua. "Señor perro no me haga mal que llevo un mensaje para los cristianos". El perro se detuvo, olisqueó la carta y cuentan que lamió a la anciana dándose media vuelta.
Becerrillo murió en acto de servicio alcanzado por una flecha envenenada. Los españoles mantuvieron su muerte y el lugar de su entierro en secreto pues así siguieron usando la fama del perro para atemorizar a los indios.

Famoso fue también un hijo de Becerrillo, "Leoncico". Este animal acompañó a Nuñez de Balboa y seguramente fue el primer perro europeo en ver el océano pacífico.
No todos los perros fueron usados para el combate. Otros muchos cruzaron el charco ayudando en faenas más habituales de su especie como pastores o simple compañía. Algunos incluso cayeron haciendo cosas menos cotidianas, como los que se usaban para que probaran los alimentos desconocidos o los que fueron usados directamente como comida cuando el hambre apretaba.
Visto en el libro:
"El Reverso de la Historia" de Pedro Voltes.
Más:
Historia de un Perro "Asesino"
http://www.lablaa.org/blaavirtual/historia/ilustre/ilus265.htm
¿Hombre o Mujer...? Se admiten apuestas
¿Hombre o Mujer? Se Admiten Apuestas.
La historia de hoy habla sobre un enigmático personaje que vivió a caballo entre Francia e Inglaterra durante el siglo XVIII. Su nombre completo era Charles Geneviève Louis Auguste André Timothée Déon de Beaumont, aunque se le conocía como Charles d'Eon o simplemente el caballero d'Eon y a pesar de lo relativamente reciente de la historia y que su existencia está perfectamente documentada, es tal el misterio que rodea la vida de este personaje que a fecha de hoy sigue sin tenerse claro si se trataba de un hombre o una mujer.
La vida de este francés pasa prácticamente inadvertida hasta 1757 en la batalla de Praga, donde al mando de un regimiento de dragones franceses se distingue por su gran coraje y valentía siendo él, a pesar de estar herido, quien lleva la noticia a París de la victoria conseguida por el ejercito francés. Hay que aclarar que aquella batalla no fue ninguna tontería y perdieron la vida en ella más de 25.000 hombres.

Terminada la guerra, Francia y Gran Bretaña recompusieron sus relaciones diplomáticas, y d'Eon —recién condecorado por Luis XV con la Orden Militar de San Luis, una de las más altas medallas al valor de su país— fue enviado a Londres como Primer Secretario de la embajada francesa. Es en esta época cuando sale a relucir una de sus mayores habilidades, vestirse de mujer. De esta guisa, el caballero d'Eon, consiguió realizar no pocas acciones de espionaje para el gobierno Francés ya que aparte de su "buen porte", también supo inflitrarse entre lo más granado de la sociedad inglesa, entablando numerosoa contactos y consiguiendo sobornar a varios altos mandatarios británicos y así ganarlos para la causa francesa.
Todo funcionaba más o menos bien, hasta que otro empleado de embajada francesa, al parecer envidiosos de los éxitos de d'Eon, comienza a hacerle la vida imposible desprestigiándolo ante sus superiores.

Charles d'Eon decide entonces abandonar la embajada francesa y asentarse en Londres, no sin antes haber cogido unos importantes documentos donde se explican con pelos y señales los preparativos para una invasión francesa a Inglaterra, además de los nombres y datos de todos los ingleses que están colaborando con ellos y advierte que los dará a conocer si le ocurre algo.
Fueron varios los intentos de los franceses por recuperar papeles tan comprometedores. Se le ofreció grandes cantidades de dinero que rechazó y también se organizaron varias "acciones comando" para acabar con su vida, pero que d'Eon, gracias a su innata habilidad y buenos contactos evitó siempre.
Los franceses parecían resignados con el asunto cuando por Londres "casualmente" comenzó a surgir un rumor que cada vez cogía más fuerza. Se decía que el caballero de d'Eon no era tal, sino que era una mujer que se hacía pasar por hombre.
El tema fue la comidilla de toda Europa en 1770 y hasta tal punto llegó el debate que comenzaron a cruzarse apuestas sobre el sexo de Charles d'Eon. Arriesgar dinero sobre el tema se convirtió en una moda refinada, y, si bien había quien jugaba un penique o dos, los grandes capitalistas de juego aceptaron apuestas por 120.000 libras... o más. El éxito de la maniobra fue tal que se fundaron enormes compañías "de seguros" cuya única función era aceptar y administrar lo que se llamaban "Pólizas de seguro sobre el sexo de monsieur le chevalier o mademoiselle la chevalière D´Éon".
Mientras tanto, d'Eon negaba rotundamente que él fuera mujer. Apenas se dejaba ver y las veces que se le requería para que mostrara que escondía entre sus piernas se negaba en redondo consiguiendo que todo tipo de ideas peregrinas circularan por Europa.
Después de varios años así, un inglés que tenía apostada una gran cantidad de dinero a favor de que d'Eon era una mujer, decide llevar el asunto ante los tribunales. Durante el juicio la acusación trata de probar la feminidad del acusado llevando a unos testigos (se supone que pagados) que declaran que se trata de una señora.
d'Eon sigue diciendo que es un hombre y negándose a mostrar su sexo. La defensa esgrime que deberían bastar sus heroicos actos de guerra y el hecho de que d'Eon era miembro de la masonería y estos realizan un ritual donde comprueban expresamente el sexo del aspirante. Si hubiera sido mujer, nunca hubiera podido convertirse en masón.

Al final del juicio, el juez, ante la negativa del caballero de mostrarse y la declaración de los testigos, decide sentenciar que d'Eon se trata de una mujer. Al fin, el asunto parece dilucidarse y los que habían apostado por que se trataba de una mujer pudieron hacer caja, especialmente el ciudadano que le llevó a juicio y que se endosó una considerable cantidad de dinero.
Una vez conocida la sentencia, el rey francés Luis XVI que seguía pelín cabreado por el asunto de los documentos robados, ordena que Charles d'Eon debe de vivir como mujer y que de ahora en adelante, debe actuar y vestir como tal en todo momento.
A pesar de que d'Eon se encontraba en Inglaterra, decide acatar la orden de su rey y desde entonces nunca más volvería a ponerse ropa de hombre convirtiéndose en la "Caballera d'Eon". Llegó un acuerdo con el gobierno francés a quien devolvió los documentos a cambio de una cantidad de dinero.
Durante los siguientes ocho años fue, con todos y para todos, mademoiselle D´Eon. Pasó ese tiempo retirada como una solterona noble en sus tierras de Borgoña y practicando uno de sus pasatiempos favoritos, la esgrima, que tuvo que dejar cuando fue gravemente herid@ en un duelo. También redactó en 1789, una carta a la Asamblea Nacional de Francia en la que proponía fundar una división de mujeres combatientes.
El último giro de su vida fue convertirse en monja de clausura. Así vivió, en devota tranquilidad, durante los siguientes 25 años hasta el día de su muerte en 1810.

Al parecer, mientras preparaban el cuerpo para el solemne funeral, el examen postmortem rindió una revelación sorprendente: ¡Charles D´Éon era en realidad un hombre! Un hombre perfecto, completo, como cualquier hombre normal, común y corriente. Tenía un pene y dos testículos, no estaba castrado, no era hermafrodita, no tenía órgano femenino alguno. Era, en todos los sentidos, un ser humano normal de sexo masculino.
A pesar de todo, esta última afirmación no parece del todo fiable y todavía hoy en día, hay quien duda del verdadero sexo de Charles d'Eon. Aunque lo más probable, es que simplemente se trate del primer transexual que pudo lucir su condición en sociedad. Además pudo hacerlo por orden del rey, lo cual, no me negareis que tiene su merito.
Visto en el libro:
"El Reverso de la Historia" de Pedro Voltes.
Más:
La Armada Invencible... Inglesa.
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Más o menos, todos hemos oído hablar alguna vez de la "Armada Invencible" , uno de los más sonoros fracasos de nuestra historia. Y digo fracaso, que no derrota, porque a pesar de la "leyenda negra" española y de toda la mala prensa que se ha hecho, el desastre de la Armada invencible fue un fiasco nuestro y no una victoria de ellos. La prueba es que en los enfrentamientos que hubo, la suerte acompañó casi siempre a los nuestros y que casi todos los barcos de guerra pudieron volver, más o menos bien, y refugiarse en el puerto de Santander, perdiéndose principalmente los barcos mercantes y de transporte.
Pero lo que los hijos de la Gran Bretaña no cuentan (o lo cuentan bajito) es que, solamente un año después, ellos construyeron otra gran armada a la que llamaron la "Armada Inglesa" o la "Contraarmada" y esa sí sufrió una aplastante derrota sin paliativos.
Esta gran "Armada Inglesa" la comandaban Francis Drake y John Norreys (por eso también se conoció como la "expedición Drake-Norreys") y fue mandada construir por la reina Isabel I para aprovechar la debilidad Española después de lo de la "invencible". La flota la constituían un total de 146 barcos donde iban embarcados, entre marinería e infantería, más de 20.000 hombres.![]()
El plan era acabar con la flota española del Atlántico atacando primero Santander donde sabía se encontraban la mayoría de los maltrechos galeones que se estaban reparando. Después irían a Portugal (en manos españolas por aquel entonces) donde con ayuda de algunos aliados tratarían de hostigar la península desde el interior y por último conquistar las islas Azores para "incordiar" desde allí nuestra "ruta de las Indias" .
El 13 de Abril de 1589 la armada inicia su periplo, pero la cosa empezó mal. Por razones poco claras, Drake pasa de atacar Santander y se dirige directamente a la Coruña. Allí atacan la ciudad ferozmente durante diez días y se produce un hecho que a mí, personalmente, hace que me salga una sonrisa maliciosa y es que vosotros imaginad la escena.
Los Británicos consiguen abrir una brecha en los muros de la ciudad por donde penetran un escuadrón de ingleses con un joven e intrépido alferez al frente. El susodicho lleva una bandera de su regimiento en una mano y en la otra su espada que agita con vehemencia mientras arenga a sus chicos... "¡Attaaack....! ¡By Englaand..! ¡God save the queen!" o lo que griten estos.
El alferez ya se ve con galones de teniente y avanza sin encontrar apenas resistencia pues los defensores andan algo liados batiéndose al otro lado de la ciudad y no se han enterado del descosido que le han hecho. En esto, al doblar una esquina, los ingleses se encuentran cara a cara con María Pita, una gallega en toda regla, de las de armas tomar y a la que acaban de matar al marido que yace en el suelo cerca de ella.

María al verlos se pilla un rebote de mil demonios y arremangándose el faldón se dirige hacia ellos... "¿Habéis matado vosotros a mi maridiño? ¡Os vais a enterar!" (esto con acento gallego, que a mi no me sale). El asombrado alférez, viendo lo que se le viene encima, trata de aguantar con toda su flema inglesa... "Madam... I don’t know... ¡Oh, my god...!"
No se sabe que fue lo que utilizó. Unos dicen que el sable de su marido muerto, otros que una lanza que estaba tirada cerca o tal vez el rodillo de cocina, poco importa. El caso es que al alferez lo deja listo de papeles mientras grita, avisando a sus compatriotas, por donde se les están colando.
Los coruñeses acudieron presto a la defensa y los ingleses, después de una frugal resistencia, deciden poner pies en polvorosa siendo "corridos a gorrazos", con María Pita al frente, hasta más allá de las murallas. (NOTA: Pido perdón, especialmente a los coruñeses, por el pequeño pitorreo. Pero es que yo creo que el asunto tuvo que ser más o menos así. ;-) )
Después de esto, Drake decide abandonar y embarca dejando más de 1.500 muertos en tierras coruñesas dirigiéndose a Portugal, la segunda parte del plan.
Llega a Lisboa esperando no encontrar demasiada resistencia pues confía en los aliados que tienen en tierras Lusas. De nuevo se equivoca. Sus aliados resultaron no ser tan fuertes como creía y cuando llega frente al puerto de Lisboa es cañoneado sin piedad.
Perdida la sorpresa inicial y con apenas 2.000 hombres aptos para luchar, el objetivo de conquistar las Azores se torna imposible por lo que Norreys regresa a Inglaterra con la mayoría de la flota mientras Drake se queda pirateando por el Atlántico, a ver si consigue rentabilizar un poco tan desastrosa expedición.
Las consecuencias para la corona Inglesa fueron poco buenas. Además de perder la oportunidad de atacar la flota española en horas bajas, los costes de la expedición agotaron el tesoro real de Isabel, recuperado durante su largo reinado. A la poderosa armada inglesa le costó bastante recuperar su antiguo esplendor. España, en cambio, a pesar de una bancarrota que se dio en 1596, recuperó rápidamente su poderío naval superando incluso al poder naval de antes de la "Armada Invencible". Poderío que duraría hasta Trafalgar, lugar donde sí que recibimos un serio correctivo del que la armada española no volvería a recuperarse.
Más:
http://es.wikipedia.org/wiki/Armada_Inglesa
http://es.wikipedia.org/wiki/Mar%C3%ADa_Pita
Los Castrati. La voz de los ángeles.
Farinelli. El gran "Castrato"
En la Europa del siglo XVI, la iglesia prohibió que las mujeres cantaran en los coros de las iglesias, pero había un problema. Las misas con coros se habían convertido en un espectáculo de los que disfrutaba todo el pueblo y cantidad de músicos componían piezas para estos eventos. Entonces... ¿Cómo prescindir de los tonos agudos de la voz de las mujeres?
Por ese motivo, en todas las cortes Europeas se impuso la "moda" de los Castrati. (NOTA: Al principio en España se les llamaba "Capón" aunque luego se popularizó el termino de "Castrati")
Los Castrati eran niños varones, que apuntaban maneras en su voz, a los que se castraba, es decir, se le cortaban los testículos. Mediante esta técnica se conseguía que, luego de adultos, mantuvieran una tesitura aguda capaz de interpretar voces características de papeles femeninos. Como el cuerpo del castrato crece (sobre todo en la capacidad pulmonar y la fuerza muscular) pero no su laringe, su voz se desarrolla en un rango, poder y flexibilidad bastante diferente a la voz cantada de una mujer adulta, pero también notablemente diferente de los rangos vocales más altos de un varón adulto no castrado. Tanto gustó el tono peculiar de los Castrati, que rápidamente comenzaron a cantar en teatros e incluso se empezaron a componer óperas adecuadas a sus voces que hoy en día resultan un poco complicadas de interpretar.

Para la operación, al muchacho se le sumergía en una tina de leche caliente con especies, se le sedaba y posteriormente se colocaba cabeza-abajo sobre un tabla (un cutre sistema para evitar grandes hemorragias) donde se realizaba la amputación. (Ver grabado de la época)
No a todos los castrados se les desarrollaba correctamente la voz y la mayoría terminaron en la pobreza y mutilado de por vida, lo que los conducía a pasar por “apestados” durante su existencia y más allá; ya que al no estar “completos” la Iglesia les rechazaba para ser enterrados en tierra sagrada.
Eso sí, los Castrati que conseguían un buen tono de voz eran muy valorados y eran tratados como grandes divos, disfrutando de gran fama y dinero. Además, al contrario de lo que se pudiera pensar en un principio, tenían un enorme éxito entre las mujeres de la corte, ya que además de la admiración que despertaban, los castrati podían realizar el acto sexual sin temor a embarazos, algo enormemente valorado entre las féminas de entonces.
El primer gran divo entre los Castrati fue Baldassare Ferri (1610-1680) pero el más conocido de todos es Carlos Brochi "Farinelli" (1705-1782) del que un cronista de la época escribió:
"Farinelli tenía una voz de soprano penetrante, completa, rica, luminosa y bien modulada, [...] Su entonación era pura, su vibración maravillosa, su control de la respiración extraordinario y su garganta muy ágil, por lo que cantó los intervalos más amplios rápidamente y con la mayor de las facilidades y seguridad."
(NOTA: En 1994 se hizo la película Farinelli Il Castrato. Para poder aproximarse a la posible voz del divo, tuvieron que juntar digitalmente la voz de un varón contra-tenor con una mujer mezzo-soprano. Aunque hay que decir, que biográficamente, la peli no es muy acertada.)

Los castrati sobrevivieron casi hasta el siglo XX, pues aunque la castración se prohibió en 1870, el último de ellos murió en 1922. Este último Castrati se llamaba Alessandro Moreschi y de él se conserva una grabación de 1904 interpretando el "Ave María". Es realmente curioso oír su voz. Escucha .
Más:
http://es.wikipedia.org/wiki/Castrato
http://enkidu.netfirms.com/art/2005/290405/E_010_290405.htm
http://www.archive.org/details/AlessandroMoreschi
Ibn Falan. El auténtico guerrero N.13

En la película "El guerrero Nº13", basada en el libro "Los devoradores de cadáveres" de Michael Crichton, se nos cuenta la historia de un árabe que por circunstancias se ve envuelto en una peligrosa aventura junto a un grupo de rudos vikingos. En esta aventura, un grupo de 13 guerreros(donde el árabe es el Nº13) , deben de ayudar a un poblado que está siendo atacado por un monstruo, que además se come a la gente. Tal monstruo no es tal, y resulta ser una "tribu" de humanos, primitivos y caníbales, que viven en cuevas. El asunto es... ¿Qué hay de cierto en todo esto?
Bueno, vayamos por partes. Michael Crichton, lo que hizo en su libro, fue juntar tres hechos más o menos históricos y fundirlos en una sola novela. Por un lado están el monstruo y el jefe vikingo, llamado Buliwyf y que están inspirados en el texto épico medieval de Beowulf .
Luego, lo de la tribu de caníbales, Crichton lo basa en la teoría de algunos investigadores que afirman que pequeños grupos de Neanderthales sobrevivieron en el norte y centro de Europa hasta bien entrada la edad media. Se trata de una teoría poco consistente, basada tan solo en viejas leyendas y sin ningún tipo de pruebas materiales.
Y finalmente está el árabe que escribe toda la historia. Este árabe existió de verdad. Se llamaba Ahmed-Ibn-Falan (igual que en la película) y fue un cronista persa enviado, en 921, por el califa de Bagdad con una embajada para el rey de los Bulgaros en el Volga. Naturalmente su viaje no fue tan azaroso y peligroso como el que se nos muestra en la película, aunque un viaje así, en esos tiempos, no era moco de pavo y la prueba es que, al final, no llegó a cumplir la misión de entregar aquella embajada.
Ibn-Falan escribió todo lo que pasó y lo que vio durante aquel largo viaje, que duró varios años y especialmente su estancia con los Vikingos, a los que llamaba "Rus" (Origen del actual nombre de Rusia). Este manuscrito en árabe, "Las crónicas de Ibn-Falan", son la fuente más detallada que se dispone sobre la vida y costumbre de los antiguos Vikingos.
A Ibn, según cuenta, le llamó la atención lo fuertes, altos y bien proporcionados que eran los guerreros vikingos, así como sus descomunales espadas y hachas. También habla sobre su total falta de higiene y los describe como: "Las criaturas más asquerosas que Dios ha creado". Presencia con estupor como, después de mantener relaciones sexuales o de comer, no se lavaban y su único acto de higiene consistía en una palangana con agua que compartían entre todos. Eso para un musulmán, que según el Corán, las aguas que usa alguien para lavarse no las debe tocar nadie más, era poco menos que sacrilegio. Además hay que tener en cuenta que la sociedad árabe de aquella época era una de las más refinadas.
Nos cuenta también, como vivía el rey de los Rus. Habitaba en su palacio con 400 de sus mejores guerreros, cada uno de los cuales tenía dos esclavas, una de ellas le servía la comida y con la otra dormía. Y nos relata como el rey, sin bajarse siquiera del trono, se "aliviaba" con alguna de sus 40 esclavas. "Son como asnos salvajes", explica el persa.
Pero la descripción más detallada e interesante que Ibn-Falan nos ha dejado escrita, es la de un funeral vikingo.

Primero hacen un entierro preliminar del cadáver y lo mantienen así durante diez días; mientras tanto, los familiares del difunto preguntan a sus esclavas quien quiere acompañar a su amo al más allá. La esclava que se presenta voluntaria recibe un tratamiento especial; se le regalan todo tipo de adornos, bebe, canta y se entrega a los hombres, mientras las demás preparan la ropa que el muerto llevará más tarde. Estas ropas son muy importantes en el ritual; para hacerlas se han apartado un tercio de los bienes dejados por el difunto; otra parte es para la familia y la restante para comprar la hidromiel que se consumirá durante las ceremonias de esos días, algunas de las cuales llegan a adquirir carácter orgiástico.
Los amigos del muerto llevan su barco a tierra, varándolo sobre unos soportes de madera, y acampan a su alrededor. Entonces entra en escena una anciana de aspecto más bien siniestro a quien llaman "el ángel de la muerte". Esta saca el cadaver del enterramiento provisional y lo viste con la lujosa ropa nueva. Los amigos lo suben al barco y lo acuestan dentro de una tienda de campaña, sobre mantas y cojines. A su lado van depositando comida y bebida, además de sus armas. Fuera del barco, descuartizan su perro y sus dos caballos, así como dos bueyes, un gallo y una gallina, echando los pedazos sobre la cubierta del barco. Mientras tanto, la esclava recorre sucesivamente las tiendas de los amigos del muerto y mantiene relaciones sexuales con ellos, cosa que lo consideran como un homenaje especial al difunto. Ella protagoniza después un pequeño ritual en que es alzada sobre un armazón de madera y, mirando a lo lejos, dice ver a sus padres, a su parientes muertos y por fin contempla a su señor que la llama. La suben al barco y le dan varias veces de beber hidromiel, cuyos efectos le hacen cantar y despedirse de sus seres queridos. La anciana la mete en la tienda y los hombres que permanecen cerca del barco golpean sus escudos con las lanzas, provocando un ruido ensordecedor. Seis de ellos entran también en la tienda y mantienen con la esclava una nueva sesión de sexo antes de que cumpla con su misión; finalmente la vieja le clava un cuchillo mientras dos de los hombres la estrangulan con un cordón.

La pista de este persa se pierde tras el regreso de su viaje aunque sus escritos, por fortuna, han quedado para la posteridad.
Más:
"Devoradores de cadáveres" de Michael Crichton.
http://www.manuelvelasco.com/webs/eldrakkar/libros/devoradores/ibn.htm
¡Vete a la Porra!

Sargento Mayor con su porra. Esta podía ser un simple trozo de madera o estar labrada y tener adornos.
Sin duda, el "Vete a la Porra", es una expresión popular y castiza donde las haya. Simple y expresiva, es sobre todo una frase muy socorrida pues a más de uno nos ha sacado de un apuro. Y es que quién no se ha visto en una "encantadora" cena familiar y en medio de una charla con el capullo de tu cuñado, no aguantas más y te sale un "¡¡Vete a... a...... la porra!!", por no soltarle palabras de calibre más grueso, y es que hay niños delante y además la abuela está delicada.
Pero lo curioso, es que esta expresión explícita y contundente pero apta para todos los públicos, tiene su origen en los Tercios de Flandes.
Cuando los tercios, en sus largas marchas, se detenían y levantaban un campamento provisional, lo primero que se plantaba en el lugar elgido, era una larga porra de madera que portaba el sargento mayor. Esa porra se convertía en el "punto de encuentro" del asentamiento y en sus inmediaciones se colocaba la bandera del Tercio y lo que transportaran de valor (si llevaban). También, cerca de la porra, se debían de colocar los soldados que estuvieran arrestados. Es decir, cuando el Sargento te decía; !Vete a la porra!, ya sabías que estabas listo, que estabas arrestado y que te iba caer encima un marrón del copón.
La expresión se popularizó entre los soldados para "mandar a paseo" al que te incordiara y el tiempo ha querido que, esta hoy "casta" frase, perdure hasta nuestros días.
Nota: Hay más expresiones que hemos heredado de los Tercios de Flandes. Por ejemplo: "Se armó la de San Quintín", peliaguda batalla que Felipe II ganó a los Franceses. También "Poner una pica en Flandes" como sinónimo de lograr algo tras mucha dificultad.
Bartholomew Roberts. El pirata abstemio.

Retrato original de Bartholomew Roberts.
A pesar de que su nombre no nos suene tanto como el de Barbaroja, Barbanegra o Drake, Bartholomew Roberts es el pirata más exitoso de la historia con un total de 456 capturas en su haber y en tan sólo cuatro años(1718-1722). Muy lejos, por ejemplo, de las 30 deBarbanegra. (NOTA: Llegó a capturar 22 barcos de una sola vez. Era tal el temor que imponía, que ante la visión de la bandera de Roberts , las tripulaciones dejaron los barcos abandonándolos en el puerto y dejándolos a merced del pirata)
Bart Roberts fue un pirata bastante peculiar en todos los sentidos. No comenzó su "carrera" de pirata hasta los 37 años, cuando el barco en el que navegaba fue apresado por el capitán Howell Davis. Davis se fijó en él por su gran habilidad como navegante y lo convirtió en su protegido. Tan solo seis meses después de su captura, Davis muere y Bartholomew es elegido capitán. El suceso de su elección es extraño y está poco claro, entre otras razones porque a Bartholomew Roberts... ¡No le gustaba estar en cubierta!. A partir de su atípico nombramiento y durante sólo cuatro años Barts Roberts se convirtió en el azote del Caribe, Brasil y la costa Este de África dirigiendo su tripulación en batallas que constantemente le superaban en hombres y armas y de las que salía victorioso usando la sorpresa y velocidad en sus ataques, lo que incrementaba su reputación con cada captura.

Pero fue un pirata diferente en más aspectos. Era un hombre alto de pelo oscuro a quien le gustaba vestir ropas caras y lucir costosas joyas. Acostumbraba a tratar con gran respeto y amabilidad a sus conocidos y siempre mantenía una higiene personal impecable. Detestaba la crueldad innecesaria y la ebriedad ¡Él era completamente abstemio!. Era culto, tenía una bella caligrafía y le gustaba la música hasta el punto que siempre llevaba músicos en el barco. También era profundamente religioso, no permitía la profanación y todos los Domingos celebraba misa a bordo. A pesar de todas estas lindezas, con sus enemigos no tenía compasión alguna, como con el gobernador de Martinica a quién capturó en su palacio y ahorcó del mástil de su barco por decretar una orden de captura contra él.
Otra muestra de lo original de este personaje son las dos banderas que acostumbraba a lucir en sus correrías.


Su influencia en el mundo de la piratería fue tan grande que entre los distintos códigos piratas que existieron, el código de Bart Roberts fue uno de ellos. Constaba de 11 artículos.
I. Todo hombre tiene voto en los asuntos del momento, tiene igual derecho a provisiones frescas o licores fuertes en cualquier instante tras su confiscación y pueden hacer uso de ellos a placer, excepto que la escasez haga necesario, por el bien de todos, su racionamiento.
II. Todo hombre será llamado equitativamente por turnos, según la lista, al reparto del botín (sobre y por encima su propia participación), se le permitirá cambiarse de ropa para la ocasión pero, si alguno defrauda a la compañía por valor de un dólar de plata, joyas o dinero, será abandonado a su suerte en el mar como castigo. Si el robo fuese entre miembros de la tripulación, esta se contentará con cortar las orejas y la nariz al culpable y lo desembarcará en tierra, no en lugar deshabitado pero si en algún sitio donde se de por sentado que encontrará adversidades.
III. Nadie jugará a las cartas o dados por dinero.
IV. Las luces y velas se apagarán a las 8 de la noche; si después de esa hora algún miembro de la tripulación se inclina a seguir bebiendo, puede hacerlo sobre cubierta.
V. Mantener sus armas, pistolas y sables limpios y listos para el servicio.
VI. No se permiten niños ni mujeres. Si cualquier hombre fuera encontrado seduciendo a cualquiera del sexo opuesto, y la llevase al mar, disfrazada, sufrirá la muerte.
VII. En batalla la deserción del barco o sus camarotes será castigada con la muerte o al abandono a su suerte en el mar.
VIII. No se permiten las peleas a bordo pero las disputas de cualquier hombre se resolverán en tierra, a espada y pistolas.
IX. Ningún hombre hablará de dejar su modo de vida hasta que haya aportado 1000 libras. Si para conseguirlo, perdiera una extremidad o quedara impedido para el servicio, se le darán 800 dólares extraídos del inventario común y por heridas menores, en proporción a su gravedad.
X. El capitán y su segundo recibirán dos partes del botín; el maestre, contramaestre y cañonero una parte y media y el resto de los oficiales una parte y un cuarto.
XI. Los músicos tendrán descanso el Sábado pero los otros 6 días y noches, ninguno a no ser por concesión extraordinaria.
Se ganó la fama de un justo y buen capitán y la lealtad que le profesaron sus hombres fue inquebrantable, algo no demasiado frecuente en el oficio. También cuentan que, aunque Roberts era abstemio, su tripulación se lanzaba a los combates completamente ebrios.

Bart Roberts murió en combate naval por un disparo que le alcanzó en el cuello. Su cuerpo, según quedó dicho, fue arrojado al mar por sus hombres antes de que lo capturaran. 52miembros de su tripulación fueron ahorcados después de la lucha.
Más:
http://es.wikipedia.org/wiki/Bartholomew_Roberts
Intento de regicidio y sentencia ejemplar.

En la historia de este país, son contadas las ocasiones en los que ha habido intentos de asesinato contra un Rey. Reyes asesinados los ha habido, claro que sí, pero en la mayoría de los casos eran asuntos "domésticos" que se arreglaban de puertas para dentro y entre los más allegados. Una pocimita por aquí, un "accidente" de caza por el otro lado y el molesto problema de la sucesión estaba resuelto. Otra cosa muy distinta era imaginar que alguien del pueblo llano pensara siquiera en atentar contra un Rey. En épocas pasadas, primero era Dios y después el Rey y si a la gente no le disuadía el castigo terrenal, sin duda, pensar en el posible castigo divino desanimaba al más pintado.
Aún así hubo una excepción en el S.XV y un humilde payés quiso acabar con la vida, ni más ni menos, que del Rey Fernando El Católico.
No se puede decir lo mismo de la vida de Juan Canyamás quien es apresado en aquel mismo instante. El juicio es rápido y el castigo será proporcional a la magnitud del crimen cometido, además, hay que dar un duro escarmiento para que la gente se entere de lo que le puede pasar si se atenta contra un Rey.
Juan Canyamás es atado desnudo a un palo sobre un castillo de madera que transportan en una carreta. Según lo van paseando por distintas calles de la ciudad le van cortando distintos miembros. Primero un puño, luego medio brazo, en la siguiente calle le sacan un ojo, los testículos... así hasta extraerle el cerebro y siempre teniendo cuidado de ir cortando para que el reo no muriera hasta el final del suplicio.
Cuando el cadáver no era más que un despojo sanguinolento, la carreta fue sacada de la ciudad y después de lapidarlo prendieron fuego al castillo de madera hasta que todo quedó reducido a cenizas.
No se sabe a ciencia cierta los motivos de aquel ataque. La versión oficial dice que fue un ataque de locura, pero lo más probable es que fuera algún payés descontento por las siempre injustas medidas que la nobleza imponía al pueblo llano.
Historia sacada del libro:
"Anécdotas de Historia" de Concepción Compte.
Las Encamisadas. Acciones Comando

Las Encamisadas eran incursiones, por lo general nocturnas, donde un grupo reducido de soldados(no más de 50) y con armamento ligero (pistolas y daga o espada) realizaban sabotajes y ataques rápidos a los campamentos enemigos al más puro estilo comando. Su principal objetivo era degollar lo más y mejor posible e inutilizar el armamento del enemigo (mataban a los caballos, inutilizaban los cañones, volaban los polvorines...)
Se llamaban encamisadas, porque sus componentes se ponían sus camisas blancas por encima del resto de la ropa para que así se les distinguiera mejor en la oscuridad. Pero muchísimo mejor que yo, lo explica maravillosamente Don Arturo Perez Reverte en su libro "El Sol de Breda" de su saga Alatriste...
"... y todos llevaban las camisas puestas por fuera, sobre jubones y coletos, para reconocerse unos a otros en la oscuridad. Era éste uso corriente entre las tropas españolas, y de ahí proviene el nombre de encamisadas que dábase a tales acciones nocturnas. Se trataba de aprovechar la natural agresividad y la destreza de nuestra gente en combate cuerpo a cuerpo para, infiltrándose en campo hereje, dar a rebato sobre el enemigo, matar cuanto fuera posible, incendiar sus barracas y tiendas sólo en el momento de la retirada para no hacer luz, y luego largarse a toda prisa."

Hubo numerosas encamisadas y algunas de ellas fueron muy sonadas como la de Amiens, la del dique de Sevenberge o la encamisada de Mons .
"De todas ellas, que menudearon en Flandes(encamisadas), fue famosa la de Mons: quinientos tudescos a sueldo de los orangistas muertos, y su campamento hecho cenizas."
NOTA: En esta acción estuvo a punto de morir Guillermo de Orange, el jefe de los rebeldes flamencos, al que salvaron los ladridos de Kuntze, su perra blanca de raza española que dormía a su lado. Se dijo, que a partir de entonces, durmió siempre con el animal.
Los integrantes de las encamisadas eran siempre los soldados que mostraban más valor y arrojo.
"Como se trataba siempre de tropas escogidas, participar en una encamisada se consideraba de mucha honra entre españoles, y a menudo pugnaban unos con otros por ser de la partida, teniendo a muy agria ofensa verse fuera de ella. "
Tanto es así que según nos cuenta Don Arturo, en una ocasión ocurrió esto...
"... aquella otra en la que sólo medio centenar fue elegido para dar un golpe de mano nocturno, y a la hora de la partida llegaron de todas partes soldados espontáneos que pretendían incluirse en ella, por su cuenta; y al cabo, cuando se empezó a caminar, en vez del silencio acostumbrado todo era algarabía y discusiones en mitad de la noche, que más parecía razzia moruna que encamisada de españoles, con tres centenares de hombres apresurándose por el camino para llegar antes que los otros, y el enemigo despertándose sorprendido para ver venírsele encima una nube de energúmenos enloquecidos, vociferantes y en camisa, que lo mismo acuchillaban sin cuartel que se increpaban entre ellos, compitiendo por quién degollaba más y mejor."
En esto no hemos cambiado, vayamos donde vayamos, siempre se nos tiene que notar somos españoles.
Más:
Los Guerreros Locos.

Los Vikingos fueron un pueblo escandinavo que , más o menos durante los siglos VIII-XI, se convirtieron en el azote de la Europa continental. Su carácter belicoso, su religión basada en dioses de la guerra junto a una etapa de superpoblación, les llevó a buscar nuevos asentamientos más allá del mar. Incluso sus audaces incursiones llegaron hasta la península ibérica atacando La Coruña y después, siguiendo la costa, remontaron el curso del Gualdalquivir devastando zonas del Al-Andalus hasta llegar a la ciudad de Sevilla que la saquearon en el S.IX.
Aunque aquí no estuvieron mucho tiempo. El rey Ramiro I en el norte y Abderraman II en el sur les aplicaron un serio correctivo que les hizo desistir de nuevas excursiones. Sin embargo todo el norte de europa sufrió intensamente de los brutales ataques Vikingos y sobre todo de sus más fieros guerreros: "Los Berserker".
Los Berserker eran un grupo aparte de soldados Vikingos que combatían semidesnudos, tan solo cubiertos por pieles de osos o lobos. Estos guerreros al entablar combate, parecían entrar en un especie de trance que les hacía arremeter contra el enemigo totalmente ciegos de furia, profiriendo tremendos alaridos, echando espuma por la boca y totalmente insensibles a cualquier herida o dolor. Este estado especial recibía el nombre de "Bersek" que literalmente significa "volverse loco" y tan atroz debía de ser, que no sólo aterrorizaban a los enemigos, sino que incluso a sus propios compañeros de batalla.

La leyenda cuenta que no todos los guerreros Vikingos sufrían el Bersek , era algo que se llevaba en la sangre y que había que nacer con ello, pero lo más probable es que consumieran altas dosis de cerveza contaminados por cornezuelo del centeno, con altos contenido en compuestos de la amida del ácido lisérgico, precursor del LSD. Dicho para que se entienda... !Se cogían unos colocones que no conocían ni a su padre¡
.
Con todo esto, no es de extrañar, que la fama de tan salvajes guerreros corriera como la pólvora y la simple mención de su nombre hiciera huir al más pintado.
Esta estirpe de guerreros fue víctima de su propia locura, y aunque sirvieron como guardia personal de varios reyes Vikingos, acabaron desapareciendo ya que eran tan atroces que no gustaban ni a su propia gente. Hay otra versión que cuenta que las tradiciones del pueblo hoy en día siguen vivas, y que sus mayores practicantes están alistados en una unidad especial de combate del ejército inglés.
Nota Rompe-tópicos: Los famosos cascos vikingos NO llevaban cuernos. Se han encontrado algunos pero muy escasos y seguramente serían de uso ceremonial. Ademá, si uno lo piensa un poco, para que quieres unos cuernos grandes y molestos en mitad de una batalla. Creo que estorbarían más que otra cosa. Los verdaderos cascos Vikingos tenían este aspecto, que ya da bastante miedo.


Y este que es una preciosa reproducción, fiel al original, de un casco de un Rey Vikingo.

Más:
http://es.wikipedia.org/wiki/Vikingo
http://es.wikipedia.org/wiki/Berserker
"El agradecimiento es la memoria del corazón." (Lao Tse)

Juan Antonio Cebrian (1965-2007)
'Tal parece que Dios es Español'

Hoy la historia va de "batallitas". Concretamente de una ocurrida en 1585, durante las guerras en Flandes, y que es conocida como "El milagro de Empel".
Era 7 de Diciembre y el "Tercio de Zamora" a las ordenes del Maestre de Campo Francisco de Bobadilla trataba de defender, a cara de perro, la plaza de Bommel. Bommel era una pequeña ciudad situada en una isla formada entre dos ríos, en plena tierra de herejes. Son obligados a retroceder hasta verse atrapados en una pequeña porción de tierra completamente rodeada de agua. La situación era desesperada, estaban completamente rodeados por la flota Holandesa, apenas tenían víveres, habían sufrido numerosas bajas y los que quedaban en pie estaban mojados y helados hasta el tuétano.
Plano donde puede verse la "Insula de Bommel" lugar donde ocurrió. He tratado de buscar en Google el lugar actual y aunque no estoy muy seguro, creo que está aquí. Desde los comentarios proponen otra posible ubicación, concretamente la que ocupa Tempel .
El Almirante Holak, jefe de la flota Holandesa, en vista de la precaria situación de su enemigo, decide proponerles una rendición honrosa. Aunque el orgullo, ni alimenta ni da calor, los españoles siempre hemos estado sobrados de él, por lo que la respuesta fue clara y contundente:
" Los infantes españoles prefieren la muerte a la deshonra. Ya hablaremos de capitulación después de muertos "
El almirante Holandes, supongo que "pelín cabreado" por la respuesta, decide abrir algunos diques para que subiera el nivel del agua durante la noche y acometer el ataque final por la mañana.
Los españoles se aprestan a la defensa del sitio, cada vez más menguado por el caudal del río, y comienzan a cavar trincheras donde esperan que sus huesos acaben después de haber enviado al infierno a unos cuantos de aquellos herejes.
En ese momento, uno de los soldados del tercio, mientras cavaba, halló un extraño objeto. Se trataba de una tabla flamenca con la imagen de la Inmaculada Concepción. Todos quedaron muy sorprendidos con el hallazgo y colocando la imagen en un improvisado altar, rezaron a su alrededor pidiéndole a la virgen que les echara una "manita" pues, lo cierto, es que andaban muy necesitados.
En el amanecer del 8 de Diciembre, una inusual tempestad acompañada de un viento muy frío hizo que las aguas del río Mossa se helaran completamente. Los soldados españoles no lo dudaron un instante y aprovechando que los holandeses aún dormían, llegaron hasta sus barcos caminando por el río helado. Ni que decir tiene, que los confiados sitiadores, no se dieron cuenta de la situación hasta que no tuvieron un filo de espada bajo el gaznate. El tercio de Zamora destruyó 10 navíos y logró hacer gran cantidad de prisioneros.

Fue el almirante Holak quién dijo después de la estrepitosa derrota :
" Tal parece que Dios es español al obrar, para mí, tan grande milagro"
Desde aquella fecha, la Inmaculada Concepción es patrona de los tercios españoles y posteriormente de la infanteria y también es la razón por la que el 8 de Diciembre es el día de la Inmaculada Concepción.
Yo no sé si fue un milagro o no lo fue y no sé si las aguas de un río se puede helar en una noche o no, pero lo que si sé, es que verse en una tierra hostil, rodeado de enemigos, a miles de kilómetros de tu casa, sin un lugar donde retroceder y donde sólo queda ... vencer o morir, esto puede convertirse en un aliciente de tal fuerza, que en numerosas ocasiones, ha ganado batalles que parecían perdidas.
Más:
http://es.wikipedia.org/wiki/Milagro_de_Empel
La 'Indigna' Ballesta
La ballesta es una evolución "natural" del arco y seguramente, la invención de uno y de otro, no difieran demasiado en el tiempo . Las primeras constancias que se tienen del uso de una ballesta son de un manuscrito chino del siglo VI-V a.C. que hablan de una "ballesta gigante" usada en una batalla. Si tenemos en cuenta, que el texto cuenta unos hechos ocurridos varios siglos atrás, el origen de la ballesta se pierde en el abismo del tiempo.
Algunos de los famosos "guerreros de Siam" portaban estas armas. Muy parecidas a esta ballesta China del siglo II a.C.
Aquí en Europa, fueron los Griegos en el siglo IV a.C. quienes primero hicieron uso de unas ballestas llamadas "Gastraphetes". Era un arma muy sencilla y un tanto arcaica.

Serían los romanos quienes en Europa dieron un empujón a su desarrollo, y no sólo en técnica, sino también en tamaño. Ellos usaban las "ballistas" y los "escorpiones" que eran ballestas de gran tamaño y que utilizaban sobre todo en los asedios aunque también contra líneas de enemigos.

Pero sin duda, fue la edad media, entre los siglos X-XIV, donde las ballestas vivieron su "edad de oro". Partiendo de unas ballestas simples que se cargaban sujetándolas con el pie y tirando de la cuerda con las manos, se llegó a modelos más desarrollados como de palanca o de manivela. También las flechas (llamadas viras o virotes) se transformaron haciéndose más cortas, pesadas y de metal. Su potencia llegó a ser considerable en la versión más tardía y avanzada, con palas de metal (un proyectil metálico con una de estas ballesta podía perforar una cota de malla a 350 m).
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La razón de tanta popularidad fue la tremenda facilidad de uso (carga,apunta,dispara) ya que, en apenas un mes de entrenamiento, disponías de un ballestero, en contra de los varios años que se necesitaban para usar un arco largo . No hace falta decir lo que esto supuso entre los ejércitos de época. En todos ellos se incorporaron ballesteros cuyas mortíferas descargas precedían siempre a la carga de la caballería formada por nobles.

Fueron precisamente estos nobles quienes satanizaron a la ballesta y la consideraron un arma maldita e indigna, sólo usada por cobardes. Y no es de extrañar su mosqueo, pues después de toda una vida dedicada a entrenarse en las armas, haberse gastado un montón de dinero en armas y armaduras, no le debía de hacer mucha gracia a los caballeros, que viniera un plebeyo y desde unos metros de distancia les hicieran un "descosido". Por esto, en el "concilio de Letrán", la ballesta se consideró herramienta del diablo y el Papa prohibió el uso "de arcos y ballestas contra otros cristianos", prohibición que no prosperó demasiado.
En cuanto a "tecnología" de ballestas, merece una mención aparte la "Ballesta repetidora", llamada "Chu-ko-nu" . Un invento Chino del siglo III d.C.



Este ingenio, era capaz de disparar hasta una docena de dardos de forma continuada, tan solo con un movimiento de la mano. En su contra, tenía su menor potencia. Aún así en China se utilizó bastante. Aquí se puede ver en una curiosa foto del S.XIX

Mas:
http://es.wikipedia.org/wiki/Ballesta
http://en.wikipedia.org/wiki/Crossbow
Más de la ballesta repetidora(muy completa, sobre su funcionamento):
http://www.rubbertreeplant.co.uk
Románico en colores
Iglesia de "La Magdalena" (S.XII) en Zamora
Me gustan mucho los templos Románicos (que le vamos hacer, todo el mundo tiene sus rarezas). Creo que son hermosos por la humilde belleza que le confiere su pétrea sencillez. Me gustan por sus recias líneas y sus sólidas formas. Me gustan por sus macizos sillares que se apilan perfectamente escuadrados y alineados y me gusta el color de la piedra, teñida de mil tonos diferentes aplicados por los siglos de historia que contienen. Lo que ocurre es que cuando observamos estos templos, casi siempre olvidamos o ignoramos como eran en sus orígenes y como les gustaba verlos a la gente de aquella época, cuyos estereotipos de belleza difieren ligeramente de los nuestros.
En sus orígenes, en los templos románicos, no se podía ver un solo centímetro de piedra, es más, la visión de la piedra limpia era señal de dejadez o mal gusto. En el interior de las iglesias, todos los adornos, estructuras arquitectónicas(columnas, capiteles, vanos...) y la mayor superficie posible de los muros, se adornaban con pinturas al fresco y el resto se encalaba de inmaculado blanco. Si la parroquia disponía de buenas rentas y se lo podía permitir, todo el interior sería profusamente adornada de pinturas al fresco con motivos de santos, pasajes bíblicos o heroicidades del Rey de turno. Pero además, los colores de las pinturas no eran cálidos tonos pasteles que tanto nos gustan ahora, sino colores muy vivos, chillones y brillantes. Dando como resultado algo parecido a esto...

Tal vez un poco recargado ¿Verdad? De todos modos, aparte de los motivos puramente estéticos, tanta pintura tenía varias razones de ser. La forma de construir del románico, donde los gruesos muros son los que sustentan los arcos y las bóvedas, no deja posibilidad de muchos ventanales para que entre la luz, por lo que un modo de "iluminar" su interior era a base de colores brillantes que reflejaran la poca luz disponible. Otra razón era que en una época en que el analfabetismo del "pueblo llano" rozaba el 100%, estas pinturas donde se alababan las bondades divinas, papales o políticas eran el mejor medio que tenía iglesia y nobleza de hacer "publicidad". (Salvando las distancias, estos frescos junto a las escenas labradas en capiteles, porticos, etc, eran el "Hola" de la época
).
El exterior tampoco se libraba. Las paredes externas solamente se encalaban de blanco, pero columnas, fustes, ventanas, pórticos... se decoraban con luminosos colores. También las escenas o adornos que pudieran tener labradas estos elementos donde a cada cosa se le daba su color con gran detalle. El resultado final eran paredes blancas junto a ventanas, puertas y esquinas de colores brillantes. Sería algo así como una "caseta de feria".

Fue una corriente de Neoclasicismo durante el siglo XIX donde, el románico en particular y el arte antiguo en general, se comenzó a ver en "blanco y negro" y se puso de "moda" la visión de la piedra. En muchas iglesias los frescos y encalados simplemente desaparecieron por el tiempo y el abandono pero en infinidad de lugares se acabó con toda la pintura a golpe de piqueta e incluso, antiguas "restauraciones" de estos monumentos se afanaron para que no quedara ni rastro de toda esta pintura.
Este modo de decorar no es exclusivo del románico. Griegos y romanos decoraban casas y templos de manera parecida. Como se puede ver en esta reproducción del "Partenón"

Aunque más chocante que el Partenón creo que es esta estatua de Cesar Augusto . Es una reconstrucción seria y concienzuda después de que científicos analizaran los restos microcópicos de pintura que quedaban en la estatua. Me callo los comentarios que se me ocurren.

Y es que pasado el tiempo nos hemos acostumbrado a contemplar la piedra desnuda y pienso, que volver a ver las iglesias tan pintadas como antes, nos chocaría bastante. Pero al menos creo que merece la pena que conozcamos como fue su verdadero pasado. Al fin y al cabo... "Para gustos están los colores".
Nota: Se blanqueaba con "Cal apagada"(en la actualidad se sigue usando en ciertas zonas). Esta se conseguía dejando reposar la "cal viva" en balsas anchas y poco profundas. El periodo mínimo para poder ser usada era de seis meses. Cuantos más años pasaba en reposo, mejor comportamiento tendría. Los antíguos caleros decían que la cal ideal era la que llevaba al menos 30 años en reposo y la denominaban "chica" mientras que a la cal de entre 20 y 30 años la denominaban "chico". Antiguamente, cuando se iba a contruir algún gran edificio, antes que los cimientos, lo primero que se empezaba a preparar eran las balsas para "apagar" o "pudrir" la cal y hasta hace relativamente poco tiempo, en zonas rurales, nada más nacer un niño el padre preparaba la balsa de cal para cuando tuviera edad de construirse su propia casa.
Elefantes Verdugos
Los elefantes han sido, durante milenios, valiosos colaboradores humanos. Son animales fuertes, relativamente mansos y fáciles de domesticar. Nos han ayudado a transportar grandes cargas y a construir colosales obras y como inseparables compañeros del hombre también nos han ayudado a guerrear. Pero como la retorcida inteligencia humana no tiene límites, también se les ha enseñado a realizar las tareas más sucias y por esa razón existen elefantes verdugos.
Utilizar elefantes fue un método de ejecución común para aquellos que eran condenados a muerte en el sur y sudeste asiático, especialmente en la India, durante casi 4.000 años, aunque también la usaron Romanos, Cartagineses e incluso en la Biblia se menciona (en el Deuteronomio). Romanos y Cartaginese los utilizaron sobre todo para ejecuciones en masa, contra amotinados o ejercitos vencidos. En cambio en Oriente, el uso de los elefantes como verdugos estaba unido a su utilización como símbolo del poder real. A través del elefante se representaba el poder del rey, de forma que la ejecución por esta vía también era una forma de hacer llegar al pueblo que el poder real se encargaba de dispensar la vida y la muerte.
La inteligencia, domesticación y versatilidad de los paquidermos les daba ventajas considerables respecto a otros animales salvajes como leones y osos, también usados como medio de ejecución. Lo más importante es que además estaban bajo el control constante de su conductor, lo que permitía garantizar un perdón de último minuto en el caso de querer mostrar piedad.
Los elefantes podían entrenarse para matar rápidamente a la víctima simplemente aplastándole la cabeza o ejecutar a los prisioneros de muy variadas formas, prolongando la agonía hasta una muerte lenta mediante torturas. Los elefantes, guiados por su conductor, sabían dislocar miembros o romper huesos sin hacer lesiones mortales, por ello en ocasiones se les usaba para realizar "ordalías" una especie de "Juicio de Dios" donde el elefante "jugaba" con el reo (en ocasiones durante horas) y si este sobrevivía, era perdonado.
La forma más común de ejecución era el aplastamiento del cuerpo o de la cabeza, pero también clavando los colmillos o poniéndoles cuchillas en los mismos. Otras veces sujetaba al reo con una pata al suelo y con la trompa le arrancaba los miembros uno a uno ( como se muestra en este dibujo de 1681 de An Historical Relation of the Island Ceylon, de Robert Knox.)

También se ataba al condenado a una pata del animal y era arrastrado. Se ha conservado un relato de ese tipo de tortura y ejecución en la ciudad de Vadodara en 1814, que ha sido preservado en Las Anécdotas de Percy
El hombre era un esclavo, y dos días antes había asesinado a su dueño, hermano de un jefe nativo llamado Ameer Sahib. Alrededor de las once fue traído el elefante, con sólo el conductor en su espalda, rodeado de nativos con bambúes en sus manos. El criminal fue colocado tres yardas detrás, en el suelo, sus piernas atadas por tres cuerdas, que a su vez estaban atadas a un anillo en la pata trasera derecha del animal. A cada paso que daba el animal le arrastraba hacia delante, y cada ocho o diez pasos le dislocaba algún miembro, que cuando el elefante había avanzado unas quinientas yardas estaban ya todos sueltos y rotos. El hombre, aunque cubierto de lodo, mostraba todos los signos de vida, y parecía estar pasando por el peor de los tormentos. Tras haber sido torturado de esta forma alrededor de una hora, se le llevó fuera de la ciudad, en donde el elefante, que está entrenado para este propósito, avanzó marcha atrás y puso su pata encima de la cabeza del criminal.
El aplastamiento por elefante fue abolido por los británicos en su conquista colonial de la India en 1815 pero el elefante del rey seguía vivo y, evidentemente, recordaba sus antiguos deberes. Sirr comenta:
Durante la dinastía nativa era una práctica habitual entrenar elefantes para dar muerte a los criminales aplastándoles, habiendo sido enseñadas estas criaturas a prolongar la agonía de los cautivos aplastándoles los miembros y evitando las partes más vitales de su cuerpo. Con el último rey tirano de Kandy, éste era el método de ejecución favorito, y dado que durante nuestro viaje uno de los elefantes ejecutores se encontraba en la antigua capital, estábamos ansiosos de probar la sagacidad y memoria del animal. El animal era moteado y de un tamaño enorme, y se encontraba de pie y silencioso con su cuidador sentado sobre su cuello. El noble que nos acompañaba pidió al hombre desmontara y que se pusiera de pie a su lado. El jefe entonces dio una orden a la criatura: '¡matar al miserable!' El elefante levantó su trompa y la giró, como si estuviera agarrando a un humano; entonces empezó a hacer movimientos como si depositase al hombre delante de él, levantó despacio su pata delantera, colocándola alternativamente en los lugares en las que los miembros del condenado habrían estado. El elefante continuó haciéndolo durante unos minutos; luego, como si estuviese ya satisfecho de que los huesos estuvieran rotos, el elefante levantó su trompa sobre su cabeza y se quedó quieto; el jefe entonces le ordenó 'terminar el trabajo', y la criatura inmediatamente colocó un pie en donde habría estado el abdomen de la víctima y el otro sobre su cabeza, aparentemente usando todas su fuerza para aplastar y terminar con la miseria del condenado.
La última ejecución de este tipo de la que se tiene noticias ocurrió en el siglo XIX y en la actualidad, afortunadamente, no se realizan ejecuciones de este tipo en ninguna parte del mundo.
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Amuletos Cristianos. Las Reliquias
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Las reliquias son cualquier resto de un santo después de muerto, importando poco que parte del cuerpo se trate o del tamaño que tenga. Por extensión también se consideran reliquias aquellos objetos que han estado en contacto directo con un cuerpo santo o divino. Este tipo de objetos son tan antiguos como el cistianismo y se creía, mejor dicho, se sigue creyendo que son una protección para la persona que los posea y una ayuda para conseguir aquello que resulte más inalcanzable. Poseer una reliquia significa, para el crisitianismo, poseer una fuerza especial frente a lo adverso. Seguramente, por este motivo, las reliquias llegaron a tener una tremenda importancia durante toda la edad media, llegando incluso a provocar guerras o que grandes iglesia o catedrales se construyeran alrededor de las ellas. Es más, hubo un periodo en que por orden papal, no se podía consagrar ningún edificio a Dios, si en su altar no guardaba algún tipo de reliquia. No es de extrañar, que al calor de estas creencias, creciera un importante mercado, donde no faltaban los listillos que vendían leche de vaca diciendo que era de la mismísima Virgen María, suficientes trozos de la cruz de Cristo para hacer varias o (como ya explicaré más adelante) circularan por la crisitiandad varios prepucios de Nuestro Señor Jesucristo.
El tipo de reliquias es variopinto y al no importar el tamaño resultaba un filón inagotable. Existen reliquias que son simples y minúsculas limaduras de las cadenas que ataron a Cristo. Aquí va una pequeña lista de algunas curiosas o importantes.
Clavo de la Cruz: La reina lombarda Teodelinda mandó construir en 595 la Catedral de Monza (antigua capital de los lombardos). En esta catedral se conserva la corona de hierro de Lombardía que según la tradición fue elaborada con un clavo utilizado en la crucifixión de Jesucristo.
Otro clavo de la Cruz: Se venera en la Catedral de Milán. Fue encontrado por Santa Elena, madre de Constantino, en Tierra Santa. Lo ocultó en el freno de un caballo. Después lo mandó colocar en una gran cruz de madera cubierta de cristal.
Túnica de San Vicente: Childeberto I hizo varias expediciones contra los visigodos de España en el S.VI. De una de estas expediciones se llevó a Paris una preciosa reliquia, la túnica de San Vicente. En su honor hizo construir a las puertas de París el famoso monasterio de San Vicente, conocido posteriormente como St Germain-des-Prés.
Espina de la corona de Cristo y un dedo de San Pedro: Doña Sancha, hermana de Alfonso VII(siglo XII), regresó de una peregrinación a Roma trayendo estas dos reliquias. Las entregó a los monjes del Cister para que edificaran un monasterio y éste fue el de la Santa Espina en Valladolid, España.
hidria (cántaro o tinaja): Según la tradición y la leyenda proviene de las bodas de Caná y se guarda en la catedral de Oviedo. También se custodia en esta catedral una Sábana Santa o Santo Sudario. Se determinó que el Santo Sudario de Oviedo y la Sábana Santa de la Catedral de Turín estuvieron en contacto con
el mismo cuerpo.
La vera cruz: o cruz donde Jesucristo fue crucificado. La que la cristiandad consideró auténtica fue encontrada por la madre del emperador Constantino y perdida tras la derrota cruzada en la batalla de Hattin. Aunque como he dicho, hay trozos de madera como para hacer varias de ellas.
La lanza sagrada: La lanza que el centurión romano usó para matar a Cristo. Tras muchos vaivenes, se guardó en la catedral de Nuremberg. Un estudio reciente afirma que se trata de una punta de lanza del siglo IV con un clavo de la época de Jesús.
la Sábana Santa o Sudario de Turín: Diversos estudios han dado datos contradictorios: mientras unos los fechan en la edad media, otro creen que su formación es tan extraña que no puede ser reproducida ni con los medios actuales.
Santo Rostro o Velo de la Verónica: La construcción de la catedral de Jaén se concibe, en el Siglo XVI, para custodiar la reliquia del Santo Rostro (alojado en la capilla mayor). Aunque hay otras iglesias que se disputan la autenticidad de esta reliquia.
Frascos con leche de la Virgen María: Se exhiben en diversas iglesias.
Santo Prepucio: Dicen que se conserva el prepucio que, como Judío que era, se extirpó a Cristo en su circuncisión. Debido a ello, esto levantó un agrio debate teológico, algunos discutieron que cuando Jesús ascendió al Cielo con su cuerpo físico (después de la Resurrección), lo hizo sin tal mutilación. Por otro lado hubo otros que decían que su prepucio se quedó en el mundo. Como ya he dicho, en varios momentos de la historia, diferentes iglesias de Europa han asegurado tenerlo en su poder.

Brazo Incorrupto de Santa Teresa

Corazón incorrupto de Santa Teresa
La creencia sobre las reliquias sigue muy presente en todas las iglesias y numeroso personajes creen y han creído en su supuesto poder como es el caso de Adolf Hitler que gastó gran cantidad de recursos en la busqueda de estos objetos como el santo grial o la lanza sagrada la cual tuvo en su poder algún tiempo. También, más cercano, es el caso de Franco que en la habitación donde dormía guardaba con él, el brazo incorrupto de Santa Teresa .
Lo de Santa Teresa es un caso peculiar en cuanto a lo de sus reliquias pues el pie derecho y la mandíbula, están en Roma, la mano izquierda se encuentra en Lisboa, hay dedos y otros trocitos de carne repartidos por la Cristiandad, en la Iglesia de la Anunciación de Alba de Tormes se guarda el brazo, el corazón y el sepulcro con lo que queda del cuerpo incorrupto, que poquita cosa debe ser.
Arqueros del Rey

Durante las invasiones Anglo-Normandas al pais de Gales(S.XII), los ingleses se dieron cuenta de lo mortalmente efectivos que resultaban los largos arcos que los Galeses usaban contra ellos. Por ello en cuanto concluyó con éxito la campaña galesa, el ejercito inglés empezó a contar entre sus filas con un cuerpo de arqueros que armados con estos poderosos arcos lograron en numerosas ocasiones, sobre todo contra los Franceses en la guerra de los cien años, inclinar la balanza de la victoria para el lado Inglés.
Estos arcos (llamados "arco largo Galés" o "arco largo Inglés") estaban hechos de madera de tejo o fresno. Medían entre 1.80 y 2.10 mtrs. y la cuerda solía ser de tripas de animal. La construcción de un arco largo consistía en madurar la madera de tejo entre 1 y 2 años, entonces se trabajaba lentamente para darle forma, el proceso entero podía llevar hasta 4 años. El resultado era un arco que lograba una tensión entre 72-82Kg. (uno actual son 27kg) y tenían alcances efectivos superiores a los 250 mtrs.(los actuales 180mtrs) pudiendo alcanzar más de 325 mtrs. aunque perdiendo efectividad. Además los arqueros ingleses hincaban sus flechas erguidas en la tierra alrededor suya, reduciendo el tiempo que se tomaba para colocarla, levantar el arco y lanzarla, con este sistema lograban una cadencia de tiro de unos 10-12 flechas por minuto. Se dice que: "el arco largo era la ametralladora de la edad media: exacto, mortal, poseía un gran alcance y
una alta tasa de disparos, además el vuelo de sus flechas es comparado a una tormenta".
Para hacernos una idea, en la batalla de Azincourt contra los Franceses, los "arqueros del Rey" lo formaban un total 3.771 arqueros, es decir, en un minuto podían hacer caer unas 40.000 flechas sobre las líneas Francesas . Aparte de la carga letal que esta lluvia de flechas tenía, también lograban un aterrador efecto psicológico entre las líneas del enemigo que se veían masacrar sin que estos pudieran hacer nada para evitarlo, pues el alcance de una ballesta apenas llega a la mitad y la velocidad disparo es de tan solo 1 disparo por minuto.
Los arqueros también se convirtieron en la pesadilla del mejor cuerpo de guerra Francés de la época, la caballería pesada. La caballería Francesa la formaban poderosos nobles Franceses que eran los únicos que podían permitirse las cosotosa armaduras para ellos y sus monturas. Pero a pesar de todo el hierro que vestían, los arqueros ingleses usaban unas flechas de "punta de cincel"(con forma de pirámide larga y puntiguada) que lograba atravesar las corazas y partir las cotas de malla. Así lo narraban en la época...
"Esta atravesó por su muslo, con eficacia, donde estaba protegido dentro y fuera de su pierna por su férrea cuises, y luego por la saya de su túnica de cuero; después esta penetró aquella parte de la silla que llaman alva o asiento y finalmente esta se alojó en su caballo, alojada tan profundamente que mató al animal. (Itinerarium Cambriae, (1191)) "
Casi todas las heridas de flecha resultaban mortales pues resultaba muy difícil sacar la flecha y las heridas solían infectarse(a esto ayudaba también el hecho que las clavaran en el suelo antes de disparar, aunque no se cree que fueran conscientes del daño que provocaban con ese gesto) aunque lo que si solían hacer era unir la punta de la flecha a la madera con una gota de cera, de este modo, la punta se quedaba dentro al intentar extraerla. Hubo médicos de la época que desarrollaron pinzas especiales sólo para sacar puntas de flecha aunque el metodo más usado era el de atar a la flecha un trapo, remojado en agua hirviendo u otra sustancia de esterilización, traspasarlo y empujarlo por la herida de la víctima y sacarlo por el otro lado(Bufff...
).
No es de extrañar el odio que los Franceses, especialmente los nobles, sentían por los arqueros. Cuando un arquero era capturado, los Franceses le cortaban el dedo índice y corazón (los "dedos del arco") y luego los devolvían a sus filas. Se dice que el gesto de estirar un dedo hacia arriba a modo de insulto viene de que los arqueros, después de ser mutilados, hacían este gesto de desprecio a los Franceses. También se dice que el gesto de poner los dedos en "V" invertidos(gesto ofensivo entre anglo-sajones) proviene del gesto desafiante que hacían los arqueros que aún tenían sus dedos delante de los Franceses.
Los arqueros fueron desapareciendo de las filas inglesas. El motivo principal fue el cambio en el sistema de reclutamientos. Los ejércitos se empezaron a formar con levas obligadas según las necesidades bélicas y un arquero necesitaba, como mínimo, un periodo de entrenamiento de un año, aunque ser un buen arquero podía llevar media vidad(Se han encontrado esqueletos que por el desgaste de ciertos huesos, como muñecas y hombros, se ha podido saber saber que eran arqueros). Por eso resultaba más rápido y sencillo dar a un campesino una ballesta que adiestrarlo en el uso del arco. Luego, la llegada de las armas de fuego, acabarían por desterrar para siempre a los "Arqueros del Rey"
Más en el libro:
"Arqueros del Rey" Bernard Cornwell.
Desde El Adoquín del Temple , Máximo ha tenido a bien nombrarme entre cinco blogs de su predileción. Por continuar con este "meme" pasaré a nombrar cinco Blogs, que a mi humilde entender me parecen dignos de ser visitados de vez en cuando.
Historias de la Ciencia : Omalaled nos deleita con buenísimos artículos donde el rincipal protagonista es la ciencia.
Fogonazos : El blog de Aberrón va de... sus artículos tratan de... Bueno, pasar y verlo, suele sorprender lo que por allí se ve.
Terrae Antiquae : Excelente blog de arqueología e historia. Muy completo.
Anfrix : Sobre ciencia, tecnología, historia... todo cabe en este recomendable sitio.
Dark Roasted Blend : Fotos, fotos, fotos.... Curiosas, impactantes, increibles. De verdad que no sé de donde las sacará.
¡Mucha Mierda! (Con perdón)
Como casi todo el mundo sabe, es costumbre entre actores, comediantes y gente de la farándula en general el decir la expresión "Mucha Mierda" para desearse una buena y exitosa función. Lo que no sabe tanta gente es de donde viene esa escatológica forma de desearse suerte.
Al parecer sus origenes provienen de la edad media, cuando la gente del espectáculo viajaban de pueblo en pueblo representado sus funciones. Cuando llegaban a un pueblo se fijaban en el sendero de entrada y en en la cantidad de excrementos de animales que había en la calzada. Si había "mucha mierda", eso quería decir que en el pueblo había gran cantidad de gente que habían acudido en sus monturas o carros y si había mucha gente en el pueblo, el "lleno" estaba prácticamente asegurado pues aquellos espectáculos eran muy populares y nadie se los perdía. Por eso, en aquellos tiempos de intinerancia, nada mejor podías desearle a un actor que el que ojalá encontrara mucha mierda en el siguiente pueblo. Así, esta curiosa y creo que poco afortunada expresión, ha perdurado hasta nuestros días.
