Blogia
Historias con Historia

De Conjuros y Ritos

De Conjuros y Ritos
Un médico y su paciente
Hablaba en el artículo de "Las Maldiciones Romanas" lo tremendamente supersticiosos que eran los Romanos y como, en el mundo antiguo, magia y religión se entremezclan siendo difícil saber donde empieza una cosa y acaba la otra. Por ejemplo, praticaban un rito para asegurarse la prosperidad de un negocio que consistía en modelar una estatuilla hueca de "Hermes " portando una vara y una bolsa y después de introducirle algunos escritos mágicos en su interior, se colocaba en algún lugar discreto del negocio al que debía proteger. Algo parecido a lo que todavía hoy hace mucha gente con el popular "San Pancracio".

En el mundo Romano existían prepaprados, conjuros o hechizos prácticamente para casi todo. Los había para matar insectos.

“Para que en casa no haya chinches. Mezcla hiel de cabra con agua y haz una
aspersión.
Para que no haya pulgas en casa. Mezcla rododendro con agua de sal y, cuando
esté bien triturado, rocíala.”

Para cuando ya te habían picado.

“Contra la picadura de un escorpión: escribe en un papiro limpio los signos
mágicos, ponlo sobre el lugar de la herida, ata el papiro por encima y desaparecerá el
mal inmediatamente.”

Naturalmente, también los había para curar enfermedades. Este era un remedio de Varrón contra la gota. Debía cantarse nueve veces, tocar la tierra, escupir al suelo y recitarlo en ayunas.

"Ego tui memini,
medere meis pedibus.
Terra, pestem teneto;
Salus, hic maneto
in meis pedibus."

“Pienso en ti; sana mis pies. Que la tierra retenga la enfermedad y la salud permanezca en mis pies.”

Esto lo "recetaba" el médico Marcelo Empírico para los orzuelos.

"Nec mula parit nec lapis lanam fert
Nec huic morbo caput crescat,
Aut si creverit, tabescat."

“La mula no pare, ni la piedra produce lana, que a esta enfermedad no le crezca la cabeza, o si le crece, que se consuma”.

El mismo Marcelo Empírico también usaba fórmulas que servían para enfermedades variadas. En este caso se relacionan todas las dolencias posibles, pero en el momento de recitarlo se optaría por la que tuviera lugar en cada ocasión.

"Recítese estando en ayunas y tocando la parte pertinente del cuerpo con tres
dedos: el pulgar, el corazón y el anular; los otros dos estirados hacia fuera.
“Vete lejos, no importa si te originaste hoy o anteriormente: esta enfermedad,
esta afección, este dolor, esta hinchazón, esta rojez, este bocio, estas amígdalas, este
absceso, este tumor, estas glándulas y las glándulas pequeñas yo los convoco
inmediatamente, yo los conduzco inmediatamente, yo les ordeno inmediatamente,
mediante este hechizo, desde estas extremidades y huesos”.

Y por supuesto, también se usaban para conquistar corazones que se resistían. Aquí se explica como fabricar un amuleto para lograr exito en las relaciones.

“Tablilla de Afrodita para conseguir amor, favor, éxito y amigos. Toma una hoja
de cinc, ráyala con un estilete de bronce y llévala con pureza: Dammaméneo,
akrammachamarei.”

(Las últimas palabras, son palabras mágicas que se debían recitar o grabar en el amuleto.)

Y para el mismo fin, el del amor, realizaban un curioso conjuro que por describirlo rápidamente era Vudú puro y duro. Esta es la transcripción de como debía de realizarse para que funcionara. Esta lleno de palabras mágicas de significado desconocido.

“Milagroso hechizo amoroso: Toma cera oMuñeco de Vudú Romano que se conserva en el Louvre
barro de una pella, de la que sirve para modelar, y
moldea dos figurillas, masculina y femenina (...)

Representa a la mujer con los brazos a la espalda y
sentada (...) Escribe sobre la figura de la mujer que
estás seduciendo: sobre su cabeza: ïsee Iao ithi

oune broo lathion neboutosoyaleth; y sobre el
oído derecho: ouer mechan; sobre el izquierdo:

libaba öïmathotho; sobre su rostro: amounabreo;
sobre su ojo derecho: orormothio aeth; sobre el

otro: choboue; sobre el hombro derecho: adeta
merou; sobre el brazo derecho: ene psa enesgaph;
y sobre el otro: melchiou melchiedia; sobre las

manos: melchamelchou aeï; sobre el pecho, el
nombre materno de la mujer a la que quieres atraer,

y sobre el corazón: balamin Tout; y en la parte
inferior del bajo vientre: aobes aobar; y sobre su
sexo: blichianeoi ouöïa; y sobre el ano:
pissadara; y en la planta derecha del pie: elo; y en la otra: elöaioe. Toma trece agujas

de bronce y clávale una en el cerebro diciendo: “Yo te atravieso el cerebro, [nombre]” y
dos en los oídos y dos en los ojos y una en la boca y dos en las entrañas y una en las

manos y dos en los órganos sexuales y dos en las plantas de los pies, diciendo cada vez:
“Atravieso tal miembro de [nombre], para que no se acuerde de nadie, sino sólo de mí, [nombre]"

 

Las palabras mágicas eran de vital importancia y debían de pronunciarse con un énfasis y entonación precisa. Tan importantes eran y tanto se usaron que incluso alguna de ellas ha llegado hasta nuestros días. A ver si os suena esta.Guiño


El médico romano Quinto Sereno Sammonico, que murió alrededor del 212 d. C., dejó instrucciones en verso para fabricar un amuleto protector para curar las fiebres tercianas(calenturas) a través de la famosa palabra mágica “abracadabra”. Había que escribir en un pergamino la palabra “abracadabra” varias veces una debajo de la otra y quitando cada vez una letra del final haciendo una figura en forma de cuña. Luego el pergamino tenía que colgarse del cuello con un hilo.

En fin, que sigo pensando que a pesar de los 2000 años transcurridos, seguimos teniendo muchas cosas en común.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

1 comentario

Jazzzy -

Hola! Me ha gustado muchísimo el artículo. Por razones diversas soy una apasionada de la historia de la medicina y de cómo lo que hoy se consideran medicamentos en tiempos se consideraba magia. Mi interés se ha centrado siempre en la Edad Media aunque es evidente que los conocimientos entonces eran heredados de tiempos mucho más antiguos. Sin ir más lejos, la llamada poción o ungüento de las brujas era una mezcla de belladona, beleño, opio, cicuta común y cáñamo, mezclados con manteca para obtener la consistencia de ungüento y que se aplicaban en axilas e ingles. De esta forma "acudían al sabbath" (en realidad estaban en casa "alucinando" :) )
Lo cierto es que muchos de los conjuros se acompañaban de pociones hechas a base de plantas con propiedades medicinales (como el sauce que contiene salicilina para la fiebre, etc...)
De nuevo enhorabuena por el artículo y por la página, he llegado a ella por casualidad y me ha gustado muchísimo.
Un saludo!
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres